El drama poselección y quién limpia la ciudad tras las urnas

En la región solamente Posadas (Misiones) sancionó hace dos años una ordenanza que obliga a retirar el cotillón de campaña. Resistencia sólo firmó un acuerdo cumplido a medias. PEGATINA. UN VIEJO FOLCLORE DE LA POLÍTICA ARGENTINA EN TIEMPO ELECTORAL.
Pasados los fragores electorales vencidos y vencedores regresan a su estado natural, pero en el coto de batalla que es la ciudad quedan los vestigios del frenesí proselitista, carteles, pasacalles y pintadas diseminados por la urbe. Edificios públicos y domicilios particulares son los blancos preferidos de las cuadrillas encargadas de llevar adelante la ubicación que más cerca esté de los votantes. Lograr de esa forma una adhesión que se cristalice después en el cuarto oscuro. Corrientes carece de una norma que regule la limpieza poscomicios, una cuestión no menor porque el Municipio es quien debe hacerse cargo de la tarea tras el domingo eleccionario. “No demanda más costos pero sí recursos y tiempo”, admitió el secretario general y de Gobierno de la Comuna correntina, Martín Barrionuevo. La capital provincial no es la única, su vecina Resistencia (Chaco) también no posee ordenanza alguna que intime a los espacios políticos partidarios a quitar la propaganda una vez terminada la competencia electoral.

Aproximación

En ambos casos citados sí existen, con distinto tenor, aproximaciones que valen destacar. Por ejemplo, ordenanzas que prohíben la fijación de cartelería en domicilios particulares, edificios y espacios públicos. Aquel partido o alianza que infrinja la norma será pasible de multas, aunque primeramente es informado para que retire la publicidad del lugar. El Municipio correntino pena con 300 litros de nafta súper -su valor al momento de efectivizar la pena-.

También Corrientes posee en la comisión de Legislación del Concejo Deliberante un proyecto de ordenanza que limita la propaganda política a lo largo de toda la extensión costera de la capital; sobre la Costanera General San Martín y la Sur. Su autor es Agustín Payes y la idea no pudo ser tratada en el recinto por el avatar político, la presentación del tema fue antes de las elecciones legislativas del pasado 18 de septiembre.

Al otro lado del Paraná, partidos políticos chaqueños en Resistencia rubricaron un acuerdo bajo el título de “ciudad limpia”. Sin embargo la secretaria de Desarrollo Humano de esa comuna, Olga Saporitti, expresó a época que el mismo “se cumplió muy poco”. Al igual que lo dicho por Barrionuevo explicó que la limpieza finalmente recae en el Municipio que destina más recursos humanos y materiales a la misma.

Posadas: la capital misionera desde hace dos años cuenta con una ley que obliga a partidos políticos limpiar todos los lugares donde hayan colocado su propagada. Desde el centro hasta los barrios más alejados y el tiempo para iniciar dicha tarea es una semana y media después del día comicial, a partir de ese momento los partidos deben limpiar lo que ensuciaron sean espacios públicos o particulares, de no hacerlo la multa va de 250 a 500 litros de nafta súper -al valor en que se ejecute la sanción-.

La norma desde 2009 se aplica y es respetada por la dirigencia misionera en la capital de esa provincia.

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