Drama para pequeños productores del norte

Podría rematarse el campo donde residen 50 familias que viven de la cría del cabrito, la producción de carbón de leña y la apicultura.
Medio centenar de pequeños productores del norte provincial, varios de los cuales están nucleados dentro del Movimiento de Campesinos de Córdoba temen perder las tierras que trabajan desde hace décadas en el marco del proceso de quiebra y liquidación de los bienes de la desaparecida empresa Feigin.

Estas familias que ocupan distintas fracciones del campo Libertad, en proximidades de la localidad de Quilino, se dedican a la producción intensiva de cabritos (tienen en total más de 5 mil animales), de ganado ovino, de miel y de carbón de leña desde tiempos inmemoriales. En algunos casos representan la cuarta y en otros la tercera generación familiar dedicada a estas actividades en el mismo predio de 13 mil hectáreas que corre serio riesgo de liquidarse por la quiebra de Feigin y que comparten en un modelo de producción ejemplar. Los dirigentes y representantes legales del Movimiento de Campesinos de Córdoba han concretado en los últimos tres años diversas gestiones para que estos productores puedan seguir con la actividad en las tierras que ocupan desde siempre y que por ello reconocen como propias.

Cincuenta familias viven desde principios del siglo pasado en las 13 mil hectáreas del campo Libertad, cerca de Quilino.

Durante la gestión de Juan Schiaretti se iniciaron los trámites para incluir a 26 de estas 50 familias en el Registro Provincial de Poseedores, aunque ahora, bajo la administración de José Manuel de la Sota, el procedimiento está virtualmente paralizado.

La quiebra se sustancia en el Juzgado de 52ª Nominación de Córdoba y su titular llevó a cabo una última audiencia a principios de junio, con la participación de representantes de los acreedores de Feigin, del Movimiento de Campesinos y de la Unidad de Saneamiento de Títulos y Registro de Poseedores de la Provincia. Los productores temen con justa razón que las tierras que ocupan y trabajan sean rematadas y que luego se los de-

saloje del campo La Libertad.

Por eso reclaman la intervención de la Provincia, con el fin de evitar el grave problema social que generaría el hecho de que 300 personas se queden sin vivienda y sin los recursos para producir y vivir.

Recuerdan en tal sentido que han hecho sustanciales mejoras en estas tierras que comparten, sumando energía solar y agua corriente a cada una de las fracciones. Además, han perfeccionado la producción primaria con la elaboración de conservas, escabeches y el fraccionamiento y envase de la miel. Han incorporado a la producción caprina machos y hembras reproductoras que mejoraron la calidad de los ejemplares.

En materia educativa, estas familias han logrado sumar un Cenma para adultos en la única escuela primaria de la zona rural que habitan y ahora pretenden crear un colegio secundario con el fin de que los adolescentes tengan una opción complementaria para formarse y evitar la tentación del desarraigo.

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