En la Provincia el 33 por ciento de las donaciones de sangre se realizan por compromiso social y no por necesidad de una persona en particular
El avance en ese sentido fue muy importante en los últimos años y acompañó el crecimiento de la mujer como donante: en 2007 las donaciones voluntarias significaban un 27 por ciento del total; hoy crecieron seis puntos porcentuales.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) un país puede obtener toda la sangre que necesita si del 1 al 3 por ciento de su población es donante voluntario. En 2011 los donantes bonaerenses fueron 313 mil personas, lo que significa un 2 por ciento de la población.
En 2007 los donantes bonaerenses fueron 219.213; en 2010, 300.281; y en 2011, 313.000. Los datos verifican el crecimiento constante de los donantes en la Provincia. El último año esa cantidad de donantes significó 150 mil litros de sangre. Sin embargo, Collia destacó que “todavía nos falta para llegar al objetivo de que toda la sangre necesaria esté garantizada por la donación voluntaria”.
Las mujeres se animan más
En la Provincia los hombres representan el 60 % de los donantes voluntarios. Sin embargo, en los últimos años el porcentaje de mujeres que dona sangre aumentó considerablemente: del 32 por ciento en 2007 al 40 por ciento en la actualidad, según se difundió en un congreso de Hemoterapia realizado en Villa Gesell.
El perfil del donante de sangre clásico es masculino y adulto. Históricamente en la Provincia los hombres siempre donaron más sangre que las mujeres: en 2007 representaban el 68 por ciento de total de donaciones voluntarias y en 2011 bajaron al 60 por ciento. En tanto que las donaciones de sangre de mujeres aumentaron un 8 por ciento en cinco años.
“Aunque tradicionalmente los hombres han sido el grupo más importante de donantes, venimos viendo un cambio en el perfil de quienes donan y entre esos cambios podemos destacar la mayor participación de la mujer, el mayor compromiso de los jóvenes y que el donante lo es cada vez más por compromiso social y no por un caso particular que le llega al corazón”, sintetizó el ministro de Salud de la Provincia, Alejandro Collia.
Por su parte, la directora del Instituto de Hemoterapia de la Provincia, Nora Etchenique, explicó que la tendencia a que el hombre prevalezca entre los donantes de sangre “se debe a una cuestión cultural en la que el hombre es el proveedor, el sexo fuerte y quien asume la responsabilidad de responder por toda la familia”.
“Lo importante es desmitificar la donación de sangre”, afirmó Etchenique. Es que, por ejemplo, muchas mujeres consultan si pueden donar sangre cuando están menstruando. La respuesta es sí. Una mujer puede donar sangre en cualquier momento cumpliendo los mismos requisitos que un hombre.
“Existen dos situaciones particulares en que la mujer no puede ser donante de sangre: si está embarazada porque se produce una hemodilución fisiológica y durante los primeros cuatro meses de amamantamiento”, informó Etchenique.
Luego, la mujer no tiene ninguna restricción para ser donante de sangre voluntaria, salvo las que rigen para cualquier persona: tener entre 18 y 65 años, un peso superior a los 50 kilos y no padecer enfermedades que puedan ser transmitidas por la sangre.
En el caso de los hombres, el donante de sangre promedio es de 37 años. En 2007 el promedio estaba en los 42 años. Los hombres representan más del 60 por ciento del total de donantes. En tanto que el donante promedio femenino tiene aproximadamente 35 años (en 2007 era de 41 años). Las donantes mujeres representaban el 32 por ciento hace seis años y hoy representan el 40.

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