Donación de órganos. La espera que más desespera y la lucha por crear conciencia

La Argentina es uno de los países que más ha avanzado respecto de la donación de órganos a nivel latinoamericano y La Rioja está entre las provincias con mejores índices de prevalencia en el ámbito nacional. Pese a ello, la donación de órganos sigue siendo escasa si se tiene en cuenta la gran demanda existente y constituye un tema por demás controvertido en algunos sectores de la sociedad, especialmente en determinadas religiones, quienes no comparten que donar órganos es donar vida. En La Rioja, al día de hoy, hay 91 pacientes en lista de espera.
Pese a la legislación vigente, la donación de órganos es todavía un tema que no deja de ser por demás espinoso y la espera de miles de pacientes que aguardan desesperadamente por un órgano refleja que se trata de una problemática siempre presente.

Si bien hoy los índices de donación registrados en la Argentina son de los más elevados de toda Latinoamérica, los especialistas coinciden en destacar que la principal y mejor manera de avanzar en materia de donación de órganos es generando conciencia solidaria entre la población.

En el caso de La Rioja, la provincia tiene registradas a 91 personas que están en lista de espera para recibir un transplante de órganos.

Según información aportada por el Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI), en toda la provincia hay 91 pacientes que integran la lista de espera por un órgano.

De ese total, 42 pacientes necesitan un transplante de riñón, 21 requieren transplante de córneas y 18 aguardan para recibir un hígado. En mucho menor medida, el grupo restante está en espera de un transplante renopancreático (4), de corazón (3), cardiopulmonar (2) y de páncreas (1).

Desde el Centro Único Coordinador de Ablación e Implante de la Provincia de La Rioja (CUCAILAR), destacan que en los últimos años la provincia registra un elevado índice en materia de donación de órganos.

De hecho, La Rioja es hoy la quinta provincia (incluyendo la Capital Federal) con mayor índice de prevalencia de donación de órganos por millón de habitantes.

Nuestra provincia posee un índice de prevalencia de 8,44 y se ubica en la quinta posición detrás de Corrientes (15,45), Mendoza (12,46), Capital Federal (10,79) y La Pampa (8,79).

La Rioja se coloca incluso por encima de la media nacional ya que a nivel país el índice de prevalencia es de 5,36.

Otro dato aportado por CUCAILAR es que en lo que va del año se registraron 9 transplantes a pacientes con residencia en La Rioja. En este caso, los transplantes fueron de riñón (4), córneas (3) e hígado (2).

Los más esperados

Tanto en el caso de personas ya transplantadas y en especial de aquellos que están en lista de espera se desprende un dato llamativo: lo que más se requieren son transplantes de riñón, de córnea y de hígado.

Para explicar la necesidad de un transplante de riñón, el titular del CUCAILAR, Carlos Parisi, indicó a Riojavirtual que en la mayoría de los casos, los pacientes con insuficiencia renal encuentran el origen de su afección en dos enfermedades complicadas y que requieren de tratamiento permanente: la diabetes y la hipertensión arterial. “Hoy en día el 65 por ciento de las personas que se hacen diálisis lo hacen a causa de la diabetes y de la hipertensión arterial”, aporta el profesional.

Tendencia en baja

Aunque La Rioja se ubica en una buena posición a nivel país en lo que a transplante de órganos se refiere, en los últimos dos años se registró en la provincia una baja en la cantidad de pacientes transplantados.

El pico más alto se produjo en el año 2007 cuando se registraron 44 personas que recibieron un transplante de órgano.

Sin embargo la cifra cayó a 26 transplantados en el año 2008 mientras que en 2009 bajó otro tanto y se ubicó en 22. Algunos especialistas sostuvieron que esta caída en los índices de donación de órganos registrada el año pasado pudo deberse a la pandemia de la gripe A (H1N1).

De los últimos diez años, el año que registró el nivel más bajo de transplantes fue el 2002 donde en la provincia sólo hubo dos personas que recibieron un órgano.

Hay que aclarar que la ablación es la extirpación de cualquier órgano o parte del cuerpo mediante una operación o escisión quirúrgica.

En cambio, un trasplante consiste en utilizar órganos, tejidos o células de una persona (donante vivo o cadavérico) para reemplazar órganos, tejidos o células enfermos de otra persona.

La legislación vigente

El 30 de noviembre de 2005 fue sancionada la ley 26.066 que modificó la ley 24.193 de trasplante de órganos y tejidos.

Esta ley, comúnmente conocida como “ley de donante presunto”, intentó con muy buenas intenciones multiplicar el número de órganos cadavéricos disponibles desde una presunción inferida a partir del silencio de los sujetos.

El artículo 19 de la ley 24.193 (con las modificaciones de la ley 26.066) permite a toda persona manifestar su voluntad negativa o afirmativa a la ablación de los órganos o tejidos de su propio cuerpo, restringir de un modo específico su voluntad afirmativa de ablación a determinados órganos y tejidos, y condicionar la finalidad de la voluntad afirmativa a algunos de los fines previstos en la ley (implante en seres humanos vivos, estudio o investigación).

En tanto que el artículo 19 bis de la misma normativa -y ya modificada por la ley 26.066- sostiene que “la ablación podrá efectuarse respecto de toda persona capaz mayor de dieciocho (18) años que no haya dejado constancia expresa de su oposición a que después de su muerte se realice la extracción de sus órganos o tejidos, la que será respetada cualquiera sea la forma en la que se hubiere manifestado”.

Pese a lo establecido por las leyes vigentes, algunos especialistas sostienen que hay sobradas razones para dudar acerca de la efectividad de la figura del donante presunto que la nueva ley plantea.

De hecho, en lo que va del presente año en todo el país se registraron 924 personas transplantadas y a la fecha hay 9.079 pacientes en lista de espera.

Esto significa que la brecha entre los órganos donados y los que se necesitan es muy grande lo que habla de la escasa propensión que la población aún tiene respecto de la donación de órganos. Todo un síntoma que refleja las grandes dificultades y controversias que se siguen produciendo en torno a este tema.

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