Lo afirmó la jefa del servicio en el sanatorio comunal, María López Lallo, quien sostuvo que no hay médicos dispuestos a tomar un cargo de "mucha sobrecarga y mal remunerado".
Así lo confirmó a "La Nueva Provincia" la doctora María López Lallo, jefa del servicio de emergencias, quien señaló que los profesionales dejaron sus cargos públicos para pasar a efectores privados.
El hueco que se producirá en ese área a partir de septiembre no ha sido cubierto hasta el momento, a pesar de la convocatoria realizada.
"He presentado un informe escrito a la dirección del hospital, aunque aún no he recibido una respuesta", dijo la profesional.
Admitió, de todos modos, un trascendido acerca de la posibilidad de que se sume un médico perteneciente a una sala periférica, algo que, aclaró, "no solucionaría el problema".
"La atención primaria es una tarea totalmente diferente a aquella que requiere una emergencia", diferenció, para luego brindar un panorama general acerca de la situación que atraviesa el servicio.
Si bien reconoció que fueron otorgadas nuevas horas para completar el plantel, sostuvo que el conflicto surge debido a que "no hay profesionales interesados en tomar un cargo de mucha sobrecarga y mal remunerado".
Por eso los principales reclamos a las autoridades municipales están relacionados con dos aspectos esenciales: una mejor remuneración y el aumento del recurso humano.
Estos puntos, así como otros que hacen a las inadecuadas condiciones laborales, fueron manifestados públicamente durante el paro de actividades llevado a cabo por los profesionales del Municipal el pasado viernes, oportunidad en que numerosos trabajadores afectados hicieron oír su voz.
En este caso, López Lallo remarcó que el personal debe ser necesariamente calificado, teniendo en cuenta los episodios variables y de suma gravedad que se suceden a diario, como pacientes accidentados o intoxicados, infartos y enfermedades de alta complejidad, entre otros.
"Tenemos la mejor guardia de la ciudad porque contamos con un cirujano y ambulancias en el propio lugar, pero es indispensable más personal y que sea calificado. No debemos ser considerados como un empleado municipal más, porque lo nuestro tiene responsabilidad legal", insistió.
Dijo que trabajar durante numerosas horas sin descanso ni reemplazos expone a los médicos a errores y, por ende, a demandas, juicios por mala praxis o difamaciones en los medios de prensa.
"¿No es comprensible, entonces, que los colegas se nieguen a realizar guardias?", cuestionó, para aclarar que los mismos profesionales que las cubren son aquellos que efectúan los reemplazos.
La especialista recordó que la problemática comenzó a evidenciarse en 2009.
"Advertíamos que esos espacios se cubrían nada más que para hacer favores. Es decir, para evitar negarse ante un compañero que pedía tener libre determinado día, pero no porque se trate de una propuesta tentadora desde lo económico y laboral", comentó.
Fue así que, según confió, comenzó una etapa en la que fue necesario salir a "convencer" a los postulantes.
En ese contexto, se logró un aumento que incrementó en 200 pesos la guardia de 24 horas, cifra que con el paso del tiempo se fue licuando debido al proceso inflacionario.
"Es fácil entender que no vale la pena someterse a semejante estrés por un dinero que no representa lo que realmente vale y que, como si fuera poco, disminuye con el impuesto a las Ganancias", expuso y enfatizó: "Insisto, es una tarea crítica, insalubre y repleta de problemas".
En valores brutos, expresó, 12 horas representan 788 pesos, lo que equivaldría a 65 pesos la hora.
"No es un buen negocio para la responsabilidad legal que conlleva. Además, nos enfrentamos con pacientes asesorados por abogados con grandes intereses económicos", reflexionó.
Jueves "de aquellos". Una licencia médica debido a trastornos de ansiedad y estrés laboral solicitó una doctora que cumplió una guardia durante un jueves del mes pasado. "Ese día las ambulancias llegaban una tras otra y en su mayoría con casos graves que debió resolver sola. Cuando terminó el turno confesó que a ese nivel no podía trabajar", dijo López Lallo.
Viernes de protesta. Diversas dependencias del Hospital Municipal, muchas de ellas sensibles y de gran alcance comunitario, como consultorios externos, quirófanos, unidades sanitarias y, en especial, la guardia de emergencias, vieron fuertemente restringida su actividad anteayer debido a un paro realizado por los profesionales en reclamo de mejoras salariales y de condiciones de trabajo.
"Pagamos costos muy altos"
--Doctora López Lallo, ¿los médicos nuevos aceptan estas reglas de juego?
--De ninguna manera y es comprensible. Es un costo demasiado alto y lo peor es que los funcionarios no lo ven. Sencillamente, no están en el lugar.
--¿Cuál sería la solución?
--Para disminuir los eventuales errores médicos es necesario que haya más personal especializado, de manera que los restantes puedan descansar.
--¿Cuántos médicos clínicos posee la guardia?
--Tres de día y dos de noche. Estamos pidiendo cuatro y tres, respectivamente, no por una cuestión caprichosa, sino porque en los casos de licencias podríamos manejarnos sin pedir reemplazos. Además, el ambiente de trabajo sería de menor presión.
--¿Son frecuentes las licencias por estrés?
--Claro. Uno se enfrenta con pacientes y también con familiares, de modo que determinadas situaciones llevan a los médicos a sufrir picos de estrés, taquicardia, palpitaciones y angustia. El paso siguiente son las licencias médicas. Es muy duro escuchar que un familiar tilda de asesino a uno de nosotros... y encima a través de la televisión.
--¿Qué le diría a un funcionario con poder de decisión?
--Sin desmerecer otros trabajos, le diría que no somos municipales que nos ocupamos de la limpieza. Tampoco somos un número dentro del hospital. Moralmente deben entender que nuestra tarea es calificada, que la demanda es cada vez mayor y que por eso necesitamos buen salario y descanso. Queremos brindar una atención de calidad, como históricamente se desarrolló en el Hospital Municipal.
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