Continúa la brutal represión. Las fuerzas de seguridad de Bashar Al Assad dispararon contra los manifestantes. En los alrededores de Damasco, 300 disidentes debatieron el futuro del movimiento opositor
Los ocho muertos se registraron en distintos puntos del país durante las protestas que se celebraron el sábado para exigir la transición a un régimen democrático. El viernes se registraron 44 fallecidos a manos del Ejército de Al Assad, según indicó la cadena televisiva Al Jazeera.
A su vez, activistas sirios indicaron que las fuerzas de seguridad irrumpieron en Daeel, localidad del sur del país, donde se escucharon fuertes tiroteos este domingo, según el Comité de Coordinación Local.
Por su parte, 300 miembros de la oposición se reunieron en las afueras de la capital Damasco a petición del Consejo Nacional sirio, que pretende ordenar los manifestantes para enfrentar a Al Assad.
La vocera del grupo Sauasiya Muntaha Al Atrach, una agrupación participante, explicó por teléfono a la agencia EFE que, en la reunión de la llamada Organización de la Coordinación Nacional, se eligió un consejo de 25 miembros que la dirigirá.
El pasado 15 de septiembre, representantes opositores anunciaron en Estambul que 140 personas formarían el Consejo Nacional Sirio (CNS) que dirigirá la revuelta contra el régimen y establecerá un gobierno interino en caso de ser derrocado.
Dentro de la oposición existen diversas facciones, que van desde los Hermanos Musulmanes hasta organizaciones laicas, pasando por los representantes de la población kurda e incluso disidentes de la minoría religiosa alauí-nusayrí, a la que pertenece la familia del presidente Bashar al Assad y la elite política y militar de la república árabe.
Desde que comenzaran las protestas a mediados de marzo pasado, la represión gubernamental en Siria causó al menos 2.600 muertos, según datos proporcionados esta semana por las Naciones Unidas

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