Familiares, amigos y organizaciones marcharon desde el Centro Cívico hasta el lugar donde se produjo el accidente que costó la vida de cuatro jóvenes de la ciudad. Ayer se cumplieron cinco años del trágico hecho.
Criticaron la escasa cantidad de controles de alcoholemia y pidieron a todos los estamentos de la comunidad que se involucren en el tema. Además, invitaron a las actividades que se realizan en el marco de la jornada “Una noche sin alcohol”.
Hace cinco años, a primera hora de la mañana, cuatro jóvenes fallecieron producto de un accidente provocado por el conductor del vehículo en el que se trasladaban. Jhony Mansilla, de sólo 17 años, manejaba en estado de ebriedad, a alta velocidad, de manera temeraria y a bordo de un auto con serias falencias mecánicas. Al llegar al kilómetro 2,200 de la Avenida Bustillo, el vehículo se desbarrancó, y cuatro de los seis ocupantes del auto fallecieron. Laura González, de 17 años; Marina Betancurt, de 14; María Ester Betancurt, de 15 años; y Eduardo Efraín Mansilla Vargas, de 17, todos del barrio Virgen Misionera murieron en el acto.
Julio González, padre de Laura, reclamó a las autoridades municipales la realización de más controles de alcoholemia, ya que, según informó, “en los últimos nueve meses, sólo se realizaron once”. Calificó como “ridículo” el número, y planteó que “después de las cinco de la mañana se producen la mayoría de los accidentes”. Por eso, pidió que los operativos en las calles se realicen “de 20 a 8 horas”.
González se mostró especialmente conmovido por la muerte de dos personas, el pasado sábado 1 de septiembre, a la misma altura de la Avenida Bustillo donde perdió la vida su hija. “Como padre, como integrante de la Mesa 6 de Septiembre, siento mucho dolor. Trabajamos para que ésto no ocurra, pero los controles no dependen de nosotros”, señaló.
“Bariloche es una ciudad de 150 mil habitantes, con una vida nocturna intensa. No nos pasan más cosas porque Dios es grande”, explicó a ANB, y pidió a las autoridades “utilizar el ingenio” para concretar los controles de manera sistemática y amplia.
“Me casuda dolor y bronca esta situación, que otra vez tengamos que lamentar pérdida de jóvenes”, señaló.
Emocionado, confió: “Tengo un gran compromiso, los chicos nos han parido de vuelta a nosotros. Uno tiene que afrontar ésto, pienso en los chicos que están. Mi hija ya se fue, pero pienso en los chicos que veo caminar en las calles, o en las plazas consumiendo (alcohol). Nunca había hecho este tipo de trabajo, ni me hubiense parado a hablar delante de alguien, ni en los cumplañoes, y de un día para otro lo tuve que aprender”.
González junto a los integrantes de la Mesa 6 de Septiembre, familiares, vecinos y algunas autoridades rindieron un sentido homenaje a los jóvenes fallecidos, y pidieron a la comunidad participar de las actividades que se desarrollan en el marco de las jornadas de “Una noche sin alcohol”.
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