Dolor e indignación

 Dolor e indignación
Cerca de las 11 de ayer se rindió homenaje al subcomisario Aníbal Alonso, en la cochería donde se realizó su sepelio y poco antes de las 13 comenzó su traslado a Viedma. Se vivieron escenas de profundo dolor. Destacaron que se trataba de "una persona de bien"
Tras ser velado en la cochería en Bariloche, el subcomisario Aníbal Alonso, asesinado el lunes por la noche en el marco de un procedimiento en Pilcaniyeu, fue trasladado a Viedma, según confirmó el jefe de la policía, Jorge Uribe.

A las 11 estaba todo dispuesto para comenzar el traslado, tras haberle rendido homenaje en el lugar. Poco antes de las 13, comenzó el cotejo hacia la capital provincial. Se vivieron escenas desgarradoras y los presentes no dejaron de expresar su dolor e indignación por lo ocurrido con el subcomisario, de tan sólo 44 años, tres hijos, deportista y totalmente involucrado con el rol social del policía.

Dario Mereles, uno de sus amigos expresó en diálogo con Radio Seis que era una "excelente persona, muy querido por nosotros, no hay palabras, lo siento por su hermano, no hay más palabras". Profundamente conmovido agregó que "no sé cómo explicarlo, no hay fundamento alguno en el mundo que justifique la muerte de una persona, para nada".

Sostuvo que "puso su vehículo particular para asistir tras el aluvión, que le paguen así, no hay justificativo, como persona estoy completamente indignado, siento mucho su fallecimiento. Su famiila está completamente deshecha".

Finalmente destacó que "siempre le puso el hombro a la vida, siempre le puso el hombro al trabajo, era un hombre de bien".

El jefe de la policía, Jorge Uribe, felicitó al personal por haber logrado la detención del joven que le disparó con un fusil de caza y prefirió no dar mayores precisiones, por estar la causa en manos de la justicia. Confirmó que sus restos serán trasladados a Viedma, para rendirle "los honores del caso" y luego serán sepultados en el panteón policial.

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