Fue por una dolencia en sus huesos y terminó quemada

Fue por una dolencia en sus huesos y terminó quemada
Tiene 74 años y fue en busca de alivio para sus dolencias. El, peruano y de 32, comenzó una adoración y utilizó aceites que, accidentalmente, hicieron combustión con velas que encendieron sus prendas de vestir. Fue en el Bº Francisco de Aguirre.

Dos personas ingresaron al hospital Regional Ramón Carrillo, con quemaduras de 1º y 2º grado, en horas de la mañana de ayer, luego de que practicaran un ritual de adoración.

Cerca de las 10, Francisca Ledesma, de 74 años, residente en el barrio Villa del Carmen, recurrió a los trabajos de un curandero, quien se domicilia en calle 12 de Octubre Nº 340, del barrio Francisco de Aguirre, por un mal muscular y óseo que la aquejaba.

Sumida en su esperanza de llegar a una “mejora rápida y efectiva”, Ledesma logró ubicar al “Dr. Anselmo” quien ofrecía sus servicios, por lo cual se llegaba a una solución de manera inmediata. Así fue que la mujer decidió visitarlo.

Entonces, en horas de la mañana de ayer, llegó a la casa del curandero de nacionalidad peruana, identificado como Jorge Salazar Abregón, de 32 años, quien la recibió en el inmueble que alquila en la zona oeste de la ciudad Capital. Luego de comentarle su situación, el “pai” le expresó cuál sería el “trabajo” que le realizaría y que debía creer mucho en el ritual.

Habitación

Acostumbrado el curandero a efectuar su trabajo de manera habitual, acondicionó una de las habitaciones que alquila, donde hizo que Ledesma se recostara sobre una manta, mientras realizaba sus oraciones.

A medida que pasaban los minutos, el “pai” comenzó a efectuar masajes con aceites y emulsiones, mientras encendía unos velones. Fue en ese momento, en una peligrosa maniobra del “Dr. Anselmo”, la llama de la vela tomó la manta y terminó por alcanzar la vestimenta que ambos usaban. Como consecuencia del fuego, ambos resultaron con quemaduras de primero y segundo grados en el rostro y en las manos, por lo que fueron alojados en el policlínico capitalino, donde recibieron las curaciones necesarias y que no revestían gravedad. Horas más tarde fueron dados de alta.

En el hecho tomaron intervención los efectivos de la Comisaría 4ª, quienes fueron alertados por los uniformados de la guardia policial del hospital Regional Ramón Carrillo, sobre el hecho ocurrido que mereció la intervención de efectivos.

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