La Escuela Secundaria Nº76 “Dr. Alfonso María de la Vega”, de la zona norte de la Capital, organizó ayer una charla-debate en el marco del proyecto institucional “Concientizar para prevenir”, con la participación de los jueces de Menores de la provincia, Rodrigo Morabito y Fabricio Gershani Quesada.
En la ocasión, los magistrados abordaron aspectos de la Ley Penal Juvenil y el tratamiento de la violencia juvenil en las escuelas y en la Justicia. En ese marco, los docentes presentes -de la escuela anfitriona y de las vinculantes Nº196, Nº180 y Nº182- manifestaron sentirse desprotegidos ante situaciones de violencia escolar cotidianas y plantearon la necesidad de contar con especialistas que puedan abordar desde un enfoque interdisciplinario el tratamiento de los adolescentes en conflicto con la ley.
En este sentido, el juez Fabricio Gershani Quesada manifestó que “es imposible concebir un sistema educativo en el que no haya un equipo interdisciplinario en cada escuela” para trabajar a la par de los docentes, y remarcó la necesidad de delimitar las funciones y roles dentro de la escuela, ya que habitualmente los docentes deben proceder como asistentes sociales, psicólogos, tutores, tarea para la cual no fueron formados.
El juez Morabito, por su parte, planteó que “hay un cortocircuito permanente entre la escuela y la familia”, porque esta última delega en la institución escolar la responsabilidad de formar a los niños y jóvenes en valores, normas y costumbres que “deben mamarse desde la casa”. A la par que reconoció que la escuela es el lugar para empezar a detectar conductas que pueden derivar en conflictos con la ley penal.
Los jueces hicieron referencia también a la estigmatización que la sociedad hace del adolescente por su condición social y lugar de procedencia. Y agregaron además que “el sistema penal es selectivo, y selecciona a los más vulnerables, porque tienen menos posibilidades de defenderse”. Y en ese marco cuestionaron la “idología re”, que plantea la reeducación, la reinserción y la resocialización, ya que proponen desde el encierro “hacer algo que se supone ya hecho pero que no existe”. “No se puede enseñar derechos desde la privación del encierro, así como no se puede incluir desde el encierro”.
La exposición de los jueces, que se centró en los derechos del niño y del adolescente y su situación ante el sistema penal dio lugar a los cuestionamientos de los docentes, quienes manifestaron sentirse desbordados por situaciones que a diario se viven dentro de las aulas. En este contexto, una docente relató haber sido atacada con una navaja dentro del aula, y no haber contado con respaldo ni contención de parte de las autoriades de su escuela, del sistema educativo o de la Justicia.
Por otra parte también se le cuestionó al subsecretario de Seguridad, Juan Pablo Morales, el rol que cumplen efectivamente las fuerzas policiales, que oscilan entre la aplicación de apremios algunas veces, para pasar a perder toda su autoridad y poder coercitivo en algunas situaciones. Ante este planteo, Morales indicó que están trabajando para “acercar a la policía a la gente”, e hizo mención a los parámetros de la nueva ley de Seguridad Pública en estudio, y en la necesidad de capacitar a la policía y de profesionalizar su tarea.
Como la problemática es extensa e involucra a diferentes actores -la Justicia, la escuela, la familia, Desarrollo Social- los jueces se comprometieron a regresar a la institución para continuar capacitando al personal en la materia.
Corredor escolar
Otro de los aspectos que se abordó en la jornada y que había sido plantado por la escuela del norte al concejal del circuito, Armando López Rodríguez, es la necesidad de contar con un corredor escolar en la zona. Esto obedece a los reiterados casos de inseguridad vividos por los alumnos que concurren al establecimiento, así como también por los docentes y padres (aparición de exhibicionistas, robos, acoso escolar, violencia de género).
Al respecto, una especialista de la Subsecretaría de Seguridad hizo mención al corredor establecido en la zona sur, a modo de ejemplificar la propuesta válida también para el norte.
Los corredores escolares son trayectos geográficos que demarcan los recorridos seguros para transitar desde la casa a la escuela y viceversa. E involucran a docentes, padres, alumnos, agentes de seguridad y comerciantes de la zona de influencia, que trabajan mancomunadamente para garantizar la seguridad e integridad de las personas cuando acuden a los establecimientos escolares.
El personal de la Escuela Nº76 también enfatizó la necesidad de mejorar la iluminación en la zona, ya que cuenta con turno noche, al igual que las escuelas Nº180 de Parque América y Nº182 del barrio Los Ceibos (500 viviendas).
Concientizar para prevenir
El proyecto de la escuela Nº76 aborda innumerables problemáticas que atañen a la comunidad escolar: violencia juvenil, de género, adicciones, enfermedades de transmisión sexual, bullying, deserción. Intenta acercar a profesionales de diversas áreas para junto a los docentes, alumnos y sus familias coordinar acciones que permitan mejorar la convivencia escolar y favorezcan el sano desarrollo de los jóvenes del sector.


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