Ayer al mediodía, una viga se desprendió de un obra en construcción y cayó sobre el auto de una educadora. La demora en abrir la puerta del colegio donde trabajan, hizo que no subieran al coche cuando cayó el pesado elemento, que las hubiera aplastado.
El caso se registró ayer, pasadas las 13.30, en calle Balcarce al 600, en inmediaciones del instituto Nueva Concepción, en barrio Norte, detallaron las fuentes policiales.
Según se pudo establecer, a esa hora, las docentes María Teresa Vallejos y Ana Paula Jiménez habían finalizado su jornada laboral y se dirigieron hasta la puerta del establecimiento educativo. Afuera estaba estacionado el Fiat Siena de una de ellas. El rodado estaba ubicado frente a una edificio en construcción.
Cuando las educadoras se disponían a salir a la vereda, estucharon un terrible estruendo. En ese momento, el enorme pedazo de hierro cayó pesadamente sobre el vehículo (propiedad de Vallejos), destrozándolo por completo.
Lo curioso es que las docentes primarias no subieron antes al vehículo debido a que se demoraron en el interior de la institución porque no lograban abrir la puerta principal
"Cuando salimos vimos que al parecer una viga destrozó todo", contó una de las maestras.
La directora del establecimiento, Lucía Ponce de León, remarcó que verdaderamente pudo ser una catástrofe, en caso de que el accidente hubiera ocurrido en horario de salida del colegio, al que asisten cerca de 800 alumnos. Todos se encontraban dentro a esa hora.
"En ese lugar donde cayó la viga siempre están los padres esperando que los chicos salgan", remarcó la directora.
La viga que se desprendió es parte de un sistema de rieles en el que funcionaba un carro para transportar materiales de construcción hacia la parte superior del inmueble.
La construcción fue suspendida temporalmente hasta que los expertos de Defensa Civil y Catastro lleven adelante las pericias del caso para determinar si la obra cuenta con las normas de seguridad obligatorias.
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