Docentes reclaman la devolución de bonificación por desfavorabilidad

Trabajan en la localidad de Rafael Castillo en condiciones negativas para la tarea educativa. Advierten que deben lidiar con innumerables problemas de infraestructura, falta de espacio y la necesidad de la construcción de más escuelas.
Es una de las pocas localidades a las que todavía no llega este plus salarial, que les corresponde por educar en estas situaciones. El pedido data de más de diez años.

Educadores de al menos una veintena de escuelas de la localidad de Rafael Castillo piden la restitución del cobro de las bonificación por desfavorabilidades en el ámbito laboral que el Estado quitó en el partido de La Matanza durante la emergencia económica, dejando a esa localidad, según aseguran, como una de las más relegadas a la hora de las devoluciones.

El reclamo es histórico en esa zona, ya que entre el 2001 y 2002 por la crisis que atravesaba el país, el beneficio fue retirado. “Justificaron que había crisis económica, dejaron de pagar el plus salarial denominado desfavorabilidades, antes llamado ruralidad”, recordó el profesor de secundaria Ángel Cáceres, quien es congresal y delegado del SUTEBA.

En los criterios que se tienen en cuenta en concepto de pago por desempeño en medios desfavorables “se incluyen, por ejemplo, todos los fundamentos que nosotros hemos expuesto a las autoridades, que tienen que ver con la inseguridad, material didáctico, infraestructura de las escuelas, los espacios físicos, la matrícula de alumnos, la situación de los alumnos, la pobreza; todo lo que implica la cuestión social como carga para la tarea docente”, explicó Cáceres.

El profesor aclaró que “es un plus salarial que contribuye no sólo al costo de la canasta familiar sino que es un plus salarial en blanco y que son paritarios porque son discutibles en cualquier ámbito con nuestra patronal que es la Dirección General de Escuelas y el gobierno”.

En cada oportunidad que los cientos de docentes se presentaron en la ciudad de La Plata (ya van tres en este año), cada escuela en forma coordinada dejó un informe de la propia realidad desde el mes de mayo de este año en adelante. Algunas escuelas visitaron la Dirección de Infraestructura por los problemas edilicios, mientras que otras fueron a la Dirección de Planeamiento donde les evaluaron el planteo, y diseñaron comisiones técnicas “que son los que evalúan y otorgan, benefician o reclasifican las escuelas”, precisó el profesor de Rafael Castillo.

Según aseguraron los “docentes de base”, como se denominan en su sitio web, cuentan con el compromiso de la titular de la Dirección Provincial de Planeamiento, Graciela Miguez de Vita, de acercarse a la zona, principalmente a la Escuela Primaria 93.

Por eso “el zonal de Rafael Castillo” se prepara para reclamar este compromiso unificando los reclamos de infraestructura con el grupo de docentes de Virrey del Pino, en distintas asambleas que vienen realizando; la semana pasada tuvo lugar una en la Escuela Primaria 14 de Rafael Castillo; en tanto, docentes y padres de Virrey del Pino ser reunieron el sábado pasado en el Bar el Gallego, en Ruta 3 Km.35, como así también hubo otras en los últimos días.

Por otra parte, anunciaron que ambos zonales docentes de La Matanza se movilizarán a la sede del Consejo Escolar, en San Justo, el próximo martes 30 de agosto a las 8.00 por otros diversos reclamos: de “infraestructura (mantenimiento y construcción de escuelas); Netbooks para todos, calidad del agua potable proveída, becas estudiantiles, más y mejor servicio alimentario, y cargos de auxiliares y docentes”.

La peor de todas

De todas las escuelas donde fue sacada la ayuda por trabajo en un medio desfavorable, la única localidad de La Matanza que “perdió más desfavorabilidades y quedó relegada sería Rafael Castillo”, afirmó Cáceres. En 2001, dijo, sucedió con la mayoría de las escuelas del distrito, incluidas las localidades del extremo sur, también Villa Constructora y la zona de San Justo, “pero fueron devolviéndose después de la emergencia económica porque se reclamaron por grandes movilizaciones”.

Lo que ocurrió en Rafael Castillo es que “se las han devuelto contadas con las manos, a unas 5 o 6 escuelas, pero no condicen con los criterios que tomaron para decidir esa situación de devolución Porque tomando como referencia la infraestructura urbana, el transporte, la accesibilidad, las escuelas de Rafael Catillo tienen las mismas características y presentan el mismo cuadro de infraestructura deteriorada”, aseveró.

Qué reclaman como desfavorabilidades

El “hacinamiento social” y la “marginalidad” en Rafael Castillo son para estos docentes dos fundamentos prioritarios del reclamo.

“Al aumentar masivamente la población hace que los servicios de transporte colapsen. La precariedad en que se viaja, y la frecuencia horaria, esto produce una desfavorabilidad tremenda, porque constantemente los maestros que no tienen su tiempo necesario en el traslado les provoca incompatibilidad en sus horarios de trabajo y muchas veces llegan tarde. Es un efecto muy fuerte en el sentido que para la tarea docente no tendríamos que hacernos esta ‘mala sangre’ por una cuestión de transporte temiendo una posible sanción a la llegada tarde”, reflexionan.

Otro ítem que plantearon como hecho desfavorable es la inseguridad. Advierten que ahora la problemática ha cambiado, y ya no están seguros siquiera en el interior del establecimiento educativo.

“Esto es muy fuerte en la zona, lo sentimos todos los maestros tanto dentro como fuera de la escuela”, reveló el docente Ángel Cáceres. “No tenemos una seguridad plena, hay antecedentes de casos específicos de padres que agraden a docentes o grupos de patotas que entran a robar, también sufrimos amenazas y robos”, agregó.

Además, han formulado como observación para “el resguardo integral” del maestro como trabajador, la seguridad sanitaria del lugar, “eso se ve expresado acá por la falta edificios y salitas que cumplan con esa función y con todo lo que tienen que tener: personal, medios, insumos; lamentablemente, debido al crecimiento de población, no dan abasto. Es tremenda la situación sanitaria en Rafael Castillo”.

La disparidad entre una escuela y otra en el monto del beneficio también es una contradicción que marcan: “Teniendo características similares en su infraestructura urbana, con una diferencia de unas 6 cuadras pero pertenecen al mismo radio, sin embargo algunas escuelas perciben un monto de plus salarial por desfavorabilidades y otras no”, analizan.

“Recuperar las bonificaciones por desfavorabilidad pone en mejores condiciones al docente para trabajar menos horas, con más incentivo a la capacitación e intervención en la realidad por la vulneración de derechos de nuestras comunidad educativa y nuestros alumnos a cargo”, concluyeron.

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