Docentes de Ensenada se manifestaron para reclamar por la situación incierta que atraviesa el sector. En ese contexto, REALPOLITIK dialogó con los delegados de Suteba Mariano De Nardis y Marcela Calabrese, quienes señalaron que “el discurso de la presidenta es para seguir poniendo a la población en contra de los docentes, por eso tenemos que salir a desmentir semejante barbaridad”.
Marcela Calabrese.- El paro de 48 horas que fue convocado por el sindicato de la provincia de Buenos Aires merece un paro activo. Nosotros queremos dar una respuesta a la presidente e introducir nuestros reclamos que son: 4 mil pesos al básico; el blanqueo de todas las sumas en negro; la quieta del tope de las asignaciones familiares; la eliminación del impuesto a las ganancias -que en definitiva es un impuesto al salario-, y la defensa de la educación pública.
RP.- Hubo mucho malestar en los gremios docentes por las declaraciones de la presidenta de la Nación.
MC.- Abonó a la medida de fuerza. La presidenta desconoce cómo es la educación en su país, no tiene la menor idea de cómo funciona y del trabajo de los docentes.
Mariano De Nardis.- Es una mentira que los docentes trabajamos cuatro horas por día. El discurso de la presidente es para seguir poniendo a la población en contra de los docentes, y por esas cuestiones nosotros tenemos que salir a desmentir semejante barbaridad.
RP.- ¿Por qué creen que no se ha llegado a un acuerdo por las paritarias?
MDN.- Vemos una clara línea, tanto a nivel nacional como provincial, de ajustar los salarios de los trabajadores. Nos hablan de un país en crecimiento y esto no se ve reflejado en la educación. Lo que nos están ofreciendo no alcanza a cubrir la inflación que viene desde el año pasado. No estamos hablando de aumento, sino de una recomposición salarial.
MC.- En simultáneo con ataques a los trabajadores que luchamos por nuestros derechos, el gobierno nacional apoya a las mineras contaminantes, reprime al pueblo que lucha, continúa sosteniendo a Cirigliano -responsable junto con el gobierno de la masacre de Once-. Es una política de ataque a los trabajadores y de sostenimiento a las grandes empresas
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