El secretario general de la Unión de Docentes de Buenos Aires (UDOCBA), Miguel Díaz, se solidarizó con los docentes porteños, que decidieron paralizar las tareas en demanda de un aumento salarial.
“Ello demuestra que no estábamos errados cuando en agosto comenzó un plan de lucha en demanda de una urgente recomposición salarial", dijo el dirigente sindical, quien añadió que "los haberes suben por la escalera y, los precios de la canasta básica, por el ascensor, lo que vulnera el poder adquisitivo".
Díaz se solidarizó con los docentes porteños y afirmó que en “la Capital Federal el cinismo empieza por casa, sobre todo cuando abundan los discursos que elogian la educación como prioridad de gestión y el bien más preciado y luego sólo se observan edificios escolares en condiciones deplorables y salarios bajísimos”.
La UDOCBA convocó a un tercer paro de 48 horas -por tercer mes consecutivo-, para el 4 y 5 de octubre, sin concurrencia a las aulas, en demanda de un salario inicial de 2.400 pesos, la reapertura de paritarias y la estabilidad en los cargos.
El sindicato exige la estabilidad laboral a través de "la titularización masiva de cargos jerárquicos y de maestros". Díaz puntualizó la necesidad de que se produzcan avances en "la negociación salarial en las distintas jurisdicciones" y añadió que "se está intentando tapar una olla a presión".
El dirigente gremial demandó también "una reparación histórica mediante el cese de los pagos de bonificaciones en negro, que condenan a la miseria a aquellos que se jubilan".

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