La docente santamariana habría sido asesinada por su esposo

La docente santamariana habría sido asesinada por su esposo
Tal como adelantara en exclusiva El Esquiú.com en su edición del 4 de mayo del corriente año, ayer se pudo confirmar que la docente santamariana conocida como Fanny Escalante (50) fue asesinada, presuntamente en Santa María, y su cuerpo escondido en un paraje de la localidad salteña de Cafayate.

La docente había desaparecido el 14 de enero y su hijo realizó la denuncia formal por la desaparición el día 24 del mismo mes. El cuerpo de la mujer fue encontrado en avanzado estado de descomposición el 19 de abril y según los peritos llevaba 52 días muerta como mínimo y 111 como máximo, lo cual retrotrae el momento de la muerte a una fecha cercana a la de su desaparición.

Según las primeras informaciones que trascendieron en los días posteriores a la denuncia de la desaparición, Escalante había viajado a Cafayate para asistir a un nosocomio donde se había practicado una biopsia; iba a retirar los análisis cuando fue vista con vida por última vez.

Desde ese momento, la mujer fue intensamente buscada aunque no se pudieron dar con pistas sobre su paradero. Ayer, poco más de nueve meses más tarde, se confirmó la identidad de la mujer que había sido encontrada en Cafayate y que había levantado sospechosas en torno a varias mujeres desaparecidas en diferentes puntos del país. (Ver en esta misma edición “Desaparecidas”).

El asesino

Las primeras líneas de la investigación llevada adelante por el juez de Instrucción Formal salteño Pablo Arancibia indican que la mujer murió a manos de un asesino que presuntamente sería el propio esposo de la mujer, un hombre de apellido Palacios.

Según la información a la que pudo acceder El Esquiú.com, varias pistas que manejan los investigadores complicarían la situación del hombre; entre ellas, varias denuncias previas realizadas por la mujer en las dependencias policiales santamarianas con relatos de episodios de violencia de género.

Sin embargo, el eje central de la investigación se centraría en las deducciones de los pesquisas basadas en varias llamadas telefónicas que recibió la mujer en los días previos al momento de su desaparición; del seguimiento realizado sobre el teléfono celular de Escalante se determinó que la última actividad registrada en las antenas de Animaná se remonta al 13 de enero.

De todas maneras, con la identidad de la mujer cotejada luego de varios análisis genéticos realizados entre varias muestras de material recolectado de diferentes prendas, desde la Justicia salteña se ordenó la inmediata detención del esposo y presunto asesino de la docente para ser indagado.

En este mismo sentido es necesario destacar que Palacios fue encontrado y detenido por la fuerza pública; en las próximas horas arribaría a la vecina provincia de Salta para quedar a disposición del juez Arancibia.

Pericias y publicaciones

No obstante haber logrado dar con una potente pista certera para esclarecer totalmente el caso de la docente, hubo momentos de zozobra en la investigación y desde el Poder Judicial salteño incluso se decidió publicar fotografías de la ropa y otros elementos que llevaba puestos la mujer cuando fue encontrada, además de otros que estaban en inmediaciones del lugar del hallazgo.

Además, los peritos asignados al caso realizaron un meritorio trabajo de reconstrucción facial y craneal usando los restos encontrados en Cafayate como base para realizar un trabajo tridimensional a escala real de “aproximación facial forense” al cadáver de Escalante.

Este trabajo fue realizado en conjunto por un equipo interdisciplinario integrado por Paola Geipel, del Cuerpo de Investigaciones Fiscales, y los técnicos de Criminalística de la Policía, Pablo Farfán y Maximiliano Bermúdez, a quienes también se sumó la antropóloga María Etelvina Díaz, del Museo de Antropología de Salta.

Aquí, sin embargo, cabe otra reserva en base a fuentes extraoficiales a las que tuvo acceso exclusivo este medio. En base a la investigación sobre las últimas llamadas telefónicas realizadas y recibidas por la docente, el atroz crimen habría sido cometido en realidad en el departamento Santa María, quizás en inmediaciones del casco céntrico de la ciudad, aunque no se pudo confirmar, para luego ser llevado el cuerpo exánime en un medio de transporte todavía no dilucidado hasta la localidad salteña de Cafayate.

Este dato, de ser confirmado con el avance de la investigación que actualmente corre la Justicia salteña, podría dar un brusco giro jurisdiccional dejando todo el expediente de la causa en manos del fiscal santamariano, Marcelo González.

Desaparecidas

En un primer momento, dado el estado del cuerpo y la circunstancia fortuita de varias desapariciones de mujeres confirmadas en varios puntos del país, sobre el material genético del cuerpo de la difunta Fanny Escalante se practicaron varios análisis de ADN para determinar la identidad y cotejarla con algunas de las mujeres reportadas como desaparecidas.

Los análisis fueron cotejados y contrastados con las muestras de material de las siguientes mujeres que, cabe recalcarlo, permanecen desaparecidas hasta el momento: Marcela Chiaro (38), la santafesina residente en Tucumán desaparecida el 13 de febrero del corriente año; Paula Perassi (34) una mujer santafesina desaparecida el 18 de septiembre de 2011; y las jóvenes salteñas Cintia Jurado (33), desaparecida en 2009, y Marcela Mamaní (25), quien permanece desaparecida desde el 16 de febrero de este año.

Además, en un momento se llegó a especular, dadas las conclusiones sobre fisonomía de los peritos, que el cuerpo encontrado en Cafayate fuera de la desaparecida diseñadora María Cash, hipótesis que fue dejada de lado con el correr de los días.

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