Fuentes policiales indicaron que la mujer, de 44 años, mantuvo una discusión telefónica con su hijo y que luego se prendió fuego.
El hecho ocurrió anoche, pasadas las 22. Según fuentes policiales, la mujer identificada como Adriana Maderna, de 44 años, tuvo una breve discusión telefónica con uno de sus hijos, que vive y estudia en una universidad de la provincia de Buenos Aires, y luego tomó la decisión de rociar su cuerpo desde su cabeza con media botella de alcohol.
La docente se dirigió a su habitación, se tiró en la cama y con un fósforo se prendió fuego. La policía informó que su marido intentó infructuosamente de hacerla desistir.
El hombre fue quien le brindó los primeros auxilios, quien luego llamó a un médico y ambos decidieron trasladarla en primer término al hospital local y luego de las primeras curaciones, llevarla en ambulancia al centro de salud de General Pico.
La última información trascendida en cuanto a su salud indica que la mujer tiene un 45% de su cuerpo afectado por las quemaduras de primer y segundo grado, se encuentra estable y conciente. También se informó que las quemaduras no le afectaron las vías respiratorias.
Comentá la nota