La docencia está en crisis por los cuestionamientos del alumnado

Mariano Fernández Enguita destacó que "los maestros de primaria tienen una formación débil general, corta y floja y los docentes de secundaria carecen de formación".
El catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, Mariano Fernández Enguita, afirmó que la profesión docente está "en crisis" por el cuestionamiento de los saberes de los maestros por parte de los alumnos, la escasa innovación en la enseñanza y la falta de introducción de las tecnologías en las clases.

Enguita, uno de los disertantes del VIII Foro Latinoamericano de Educación que organizó Fundación Santillana, manifestó en diálogo con la prensa que "la escuela es una institución en la que profesaban los profesores, donde había una relación asimétrica y hoy está en crisis en momentos de cambios en el formato de enseñanza y con la llegada de la tecnología".

"Hay tensión en todos los niveles educativos, hay cuestionamiento a la autoridad de la institución de parte de los estudiantes, que pasan varias horas diarias desde el primario con distintos docentes y tutores", afirmó el sociólogo español, y sostuvo que el problema de fondo es "que anteriormente la escuela representaba lo que se debía aprender y hoy los alumnos cuestionan".

Enguita está cargo de la conferencia inaugural del Foro Latinoamericano de Educación, en Alem 720, bajo el lema "Qué debe saber un docente y por qué", y la ex subsecretaria de Educación porteña e investigadora de Flacso y la UBA Flavia Terigi presenta el documento base con un análisis argentino y regional.

"Los profesores están un poco desesperados", respondió el sociólogo respecto a la clase de cuestionamientos que sufren, y destacó que "los maestros de primaria tienen una formación débil general, corta y floja y los docentes de secundaria carecen de formación".

Para el catedrático de la Universidad Complutense uno de los cuestionamientos a la educación actual es que "se hace todo en el mismo lugar y que el alumno pasa la mitad del tiempo con el docente" y aseveró que "ya no va más el normalismo en el que el profesor se ubica en el centro de la clase con el reloj, dado que el aprendizaje hoy es difuso y más en relación de las escuelas con las redes sociales".

También dijo que la escuela "sabiéndolo o no" es una organización social que "educa en valores", porque "los alumnos pasan 5 o 6 horas diarias", y aconsejó enseñar a actuar en forma cooperativa en clase.

El documento de Terigi apuntó, entre otros ejes, a destacar respecto al trabajo docente la "sobrecarga de múltiples responsabilidades" en búsqueda del mejoramiento de los resultados de la enseñanza, y cuestionó la "hipertrofia de los procesos formativos".

La pedagoga también distinguió "tres soluciones falsas a problemas mal definidos" para combatir la crisis en la enseñanza, que son "el reclutamiento de los talentosos, la mejora a través de la evaluación docente y el pago por resultados".

Sobre los talentosos para ejercer el magisterio, dijo que "no puede cerrarse el camino a jóvenes pobres que llegan a la educación superior a través del sistema educativo sostenido por el Estado".

"La solución por el talento es un contrasentido: como quiera que se lo defina, el alto valor que se le otorga supone que se trata de un bien escaso", sostuvo.

Acerca de la evaluación, Terigi aseveró que "aunque no constituye en sentido estricto una novedad, cuando se la propone como respuesta a una crisis o a un supuesto déficit, se transforma en una medida amenazante o punitiva".

Finalmente, sobre lo que denominó "pago por resultados", que existe en Ecuador, Estados Unidos, Chile y Brasil, dijo que "es otra respuesta inadecuada a los problemas de la calidad de la educación, es la retribución diferencial a los docentes según resultados educativos".

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