La doble vía a Tunuyán: una obra que lleva 11 años

La doble vía a Tunuyán: una obra que lleva 11 años
El trágico accidente del martes, con dos fallecidos, reavivó la necesidad de apurar esta ampliación, que estuvo ya en la agenda de cuatro gobernadores.

Once años, cuatro gobiernos y un sinfín de anuncios de inauguraciones por tramos, algunos cumplidos y otros que no fueron más que promesas. La doble vía hacia Tunuyán se ha transformado en una de las obras récord de la provincia, tanto por el tiempo que ha tomado su ejecución como por la cantidad de plazos en los que se ha fijado el fin de obra.

Aún restan 28 kilómetros de doble ruta, los que están comprendidos entre Anchoris (Luján) y la curva de Furno (Tunuyán), y el Gobierno volvió a fijar un nuevo plazo de finalización de los trabajos: diciembre de 2013.

“Se ha demorado tanto porque se fue licitando de a tramos y cada gobierno que pasó hizo su adjudicación. Pero si se hubiese licitado todo junto a una sola empresa, probablemente no hubiese demorado 11 años”, reconoció el ministro de Infraestructura, Rolando Baldasso.

En los últimos cuatro años han perdido la vida allí 20 personas, siendo Ana Laura Ferreyra (30) y Armando Genco (55), el martes, las dos últimas víctimas fatales.

“Por día labramos entre 50 y 70 actas de infracción y las faltas más comunes son el exceso de velocidad, adelantarse con doble línea amarilla y circular sin las luces bajas encendidas. Probablemente con la doble vía haya más comodidad, pero si la gente es imprudente seguirán los accidentes”, destacaron desde el puesto de policía vial de Zapata, a tres kilómetros de donde ocurrió la tragedia de esta semana.

Imprudencias al volante

Lo dicho por los uniformados del puesto de control de este tramo de la ruta Nacional 40 -que, dicho sea de paso, se demolerá cuando la doble vía esté culminada, ya que allí se construirá una rotonda- es muy fácil de corroborar.

En la mañana del jueves, cuando en el lugar aún permanecían las manchas de aceite del auto de Ferreyra y la moto de Genco y restos de los vehículos esparcidos, Los Andes pudo observar cómo autos, camiones y hasta colectivos repletos de pasajeros no tenían ninguna precaución para pasar al vehículo de adelante invadiendo el carril contrario. Poco importaba si la línea era intermitente o doble amarilla, fue cuestión de encontrar un espacio y acelerar.

“La ruta, así como está, ya es chica. Se necesita la doble vía urgente. Vos pensá que en esta época empieza la temporada de cosecha y hay camiones que van a 50 o 70 porque no dan más. Entonces la gente que anda en sus autos se desespera porque no quiere ir a esa velocidad y aceleran, y se adelantan sin que les importe si hay doble línea amarilla.

A veces ni miran si viene otro auto, porque incluso con línea discontinua es complicado”, destacó el oficial a cargo del control de Zapata (Tupungato).

Como si esto fuese poco, deben lidiar con otro problema temporal en el puesto: la falta de radares y alcoholímetros. Ambos aparatos están actualmente en el INTI, aguardando por su homologación. Por lo que no hay formas de corroborar los excesos de velocidad.

Al igual que el efectivo policial, la gente que vive en el lugar o que utiliza la ruta a diario reconoce que puede ser un arma mortal.

“Hay una desidia total por parte del Gobierno para terminar la doble vía. Lo de esta semana no es un hecho aislado, porque hace un mes murieron un comisario de la seccional de Tunuyán y un chico que había venido de Nueva York por unos días. No sé por qué, pero vemos que está paralizada la obra, que hay gente pero que no está trabajando a pleno. El tránsito que tenemos es terrible y la doble vía es importantísima para el Valle de Uco y todo el Sur”, se quejó por su parte Edgardo Pechemiel (76), productor tunuyanino y usuario de la ruta 40.

Rodolfo Atencio, por su parte, es espectador de lujo de todo lo que los conductores hacen a diario en ese tramo de la ruta nacional. Es que su drugstore “Se sabe” (a la vera del camino) y la estación de servicio lindante son de paso obligado para quienes circulan por allí.

“La gente de la zona no es imprudente, porque sabemos que nos hacen partes y nos tienen cortitos con eso. Pero la gente que no es de acá y está de paso es la que anda rápido, se adelanta. Acá sabemos que no hay que pasar a más de 60 kilómetros por hora, porque es imposible. Pero en el caso del accidente del otro día, dicen que el motociclista venía a 180 km/h. Es algo atípico, porque ni siquiera la doble vía sería suficiente. Además cuando la chica quiere darse cuenta ya tiene encima a la moto”, contó Atencio, para quien la doble vía “ayudaría, pero no es garantía de nada si se maneja mal”.

Nuevo plazo

Desde Luján hasta Tunuyán hay poco más de 60 kilómetros por la ruta 40 y ese es el total comprendido por la famosa doble vía. Siguiendo la cronología, luego de que en el 2000 Roberto Iglesias archivó la idea propuesta en 1998 por su antecesor en el gobierno, Arturo Lafalla (cuando Baldasso se desempeñaba en Vialidad Provincial) que establecía un sistema de peajes para los Accesos Norte, Este y Sur y las rutas correspondientes, el radical decidió que las mejoras en las rutas se hicieran con dinero del Estado.

En 2001 se anunció la obra y dos años más tarde se inauguró la primera etapa (desde el río Mendoza hasta el empalme con la Ruta 7). Luego fue el turno de Julio Cobos, quien en su gestión adjudicó y construyó la segunda etapa: desde El Carrizal hasta Anchoris. Ya con Celso Jaque como gobernador se adjudicó la tercera y decisiva etapa, que une Anchoris con Tunuyán.

Esa es la obra que está hoy en ejecución, los 28 km que restan para culminar de una vez por todas la doble vía y con un presupuesto de $ 250 millones. Según Baldasso, el objetivo es que a fines de 2013 esté todo terminado, con una habilitación parcial de 16 km prevista para mayo próximo.

“Nunca una obra se puede extender por más de 11 años. Lo que ocurrió con ésta es que se adjudicó por partes y se tomó su tiempo para todo. Por eso es que con el tramo de la 40 que va desde el Aeropuerto hasta Lavalle se va a licitar a una sola empresa, para que se haga de un solo tirón”, agregó el ministro.

Según precisó Jorge Quinteros, de Vialidad provincial, los trabajos “están en un 46% de avance de obra”. La firma Cartellone es la que está trabajando en el lugar y, si bien todo el trazado ya está listo, aún resta pavimentar algunos sectores y ponerle las tres capas asfálticas. “Se ponen tres y la última es una carpeta de rodamiento, teniendo en cuenta que circulan muchos camiones y micros por el lugar”, explicó.

La semana pasada se retomaron en plenitud los trabajos, luego de que durante cuatro meses estuvieran paralizados. Y en enero, anticiparon, el trabajo va a ser tiempo completo (al menos ese es el compromiso).

“Más allá de la doble vía, frente a la imprudencia nada es suficiente. También podés chocar si circulás en exceso de velocidad. Es fundamental respetar los límites”, sentenció Quinteros.

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