El diputado provincial fue mencionado por el represor durante sus últimas palabras antes de conocer la condena por las muertes de Carlos Murias y Gabriel Longueville. Admitió haber estado en el lecho de muerte de la madre del ex policía pero desmintió haber escuchado que éste se manifestaba inocente frente a la occisa.
En ese sentido, el legislador, que por entonces era sacerdote, indicó que si estuvo junto a la madre de Vera, "cuando me tocó declarar, dijo que atendí a los sacramentos a su madre y esa es la tarea del cura. Recurrí a todos los hogares de Chamical sin preguntar si eran ricos, pobres, o si qué ideologías tenían. Aludió a mi preocupación como sacerdote de llevar los sacramentos a quienes lo necesitaban".
"No está mintiendo, dijo la verdad que yo estuve en el momento previo a la muerte de su madre. Lo que no recuerdo es la afirmación que el dijo, que lo puede decir a su madre o a quien quiera. Una cosa son los dichos y otra son los hechos", indicó.
Asimismo, expuso que a su modo de ver "la base documental muestra claramente la responsabilidad política y logística de la desaparición y el posterior asesinato de los curas".
Ante las declaraciones de los represores, consignó haber sentido "estupor democrático" y consideró que es "peligroso para la democracia mostrar que todavía hay sectores que mantienen esta posición fascista".
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