La ganadería argentina lentamente y con dificultades trata de ocupar el espacio que perdió por diferentes motivos. Los precios del año pasado, que estuvieron firmes, dieron como resultados que el productor ganadero tenga un respaldo dentro de la actividad.
Ante las perspectivas para el sector, LA RAZON entrevistó a Gervasio Saenz Valiente, de la firma rematadora Saenz Valiente, Bullrich & Cía. S.A., quien detalló que 'la ganadería de carne está pasando por un momento bueno, debido a la escases o falta de categoría de gordo para cubrir el mercado. Está bien la invernada, aunque apagada a lo que se esperaba. Los pasos de ahora en más en la ganadería deben ser muy claros, porque tenemos una soja que vuelve a empujar. Los 500 dólares de la soja asustan nuevamente a la ganadería, porque algunos quieren volver con la oleaginosa'.
'La soja no es el rival de la ganadería, pero hay que pensar que para una inversión de madres es de 700 a 1.000 dólares por vaca. Cuando hay movimientos de precios, como los hubo en la ganadería, el que fue ganadero piensa en volver al sector, pero la inversión que debe hacer es muy importante. Con la especialización de los feed lots y los ganaderos, la ganadería sería la alternativa de los próximos años, pero para esto debe tener una inclusión en el paquete de ideas para el país que se viene'.
Carnes termoprocesadas
Sobre el anunció de la presidente Cristina Fernández de Kirchner sobre la reducción de los derechos de exportación del 15% al 5% para los productos termoprocesados, Saenz Valiente, dijo: 'Es una medida que se tomó tardíamente. No exportamos lo que comemos, exportamos otros productos como por ejemplo la carne congela, carne cocida, vacas de manufactura, conservas o novillos pesados. Este aliciente debió llegar hace seis meses'.
Lechero
En otra parte de la entrevista, Gervasio Saenz Valiente, reconoció que el sector lechero está pasando por un mal momento, 'como lo pasó, está pasando y lo pasará', porque 'en góndola se ve un valor que al productor no le llega. Es muy difícil manejar dentro de las estructuras argentinas el estado de ánimo que tiene hoy en día el productor lechero, porque está recibiendo $1,50 por litro cuando hay productos que duplican o triplican el precio inicial en las góndolas. Esto los pone muy mal. La leche puede recibir un aumento como lo recibió la carne, pero para eso se deben tomar decisiones'.

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