El economista Alfon Prat Gay, hombre de la Coalición Cívica, estuvo en Bolívar el pasado martes para brindar una charla en el CEDEB de calle Mitre. Previo a ello brindó una conferencia de prensa en la que se refirió a varios temas acompañado por el diputado provincial Jorge Cravero y el candidato a intendente Gustavo García.
Luego el diputado Cravero hizo una segunda presentación para finalmente darle paso a las palabras de Prat Gay: "Es un gran placer estar en la tierra de Juan Carlos Morán acompañando a nuestros candidatos, Gustavo, Jorge, tengo la ventaja esta vez de no ser candidato, lo que no quiere decir que no tengamos que trabajar como si fuéramos candidatos, y esta es un poco la idea de estas recorridas no sólo en la provincia de Buenos Aires sino a lo largo de todo el país. Creemos que es un momento muy particular, es un momento de reflexión profunda de cara a las elecciones del 14 de agosto, primarias que suceden por primera vez; pero que son muy importantes para determinar el rumbo de lo que va a ser la elección general, y en este mes que nos queda de campaña nuestra apelación a todos los ciudadanos a que reflexionen acerca del voto. Nuestra propuesta es que hay una sociedad que pide por un cambio, que no se conforma simplemente con las cuotas de un plasma o la promesa de cosas que nunca van a llegar, sino que quiere un sistema de funcionamiento diferente, donde prime la dignidad de cada uno de los argentinos por encima de la extorsión, donde cuando hablemos de progreso podamos hacerlo en serio y no de falso progresismo, donde podamos estar planteando una visión de futuro y hablemos de desarrollo económico y no meramente de crecimiento, que cada dos o tres años se transforma en una recesión. Nuestra propuesta implica un cambio, que la sociedad argentina se anime a dejar de lado esta idea de que ´roban pero hacen´, nuestra propuesta es desde los valores, las conductas, la trayectoria y los principios republicanos que nunca debimos abandonar en Argentina, y que más de una vez los abandonamos a cambio del dinero, de la sensación a corto plazo de que podemos estar mejor, cuando en realidad nos estamos traicionando a nosotros mismos".
¿Qué cambios económicos cree que debiera hacer el país?
- Son tres. La cuestión de la inflación es central y medular para cualquier definición económica hacia adelante. Es inadmisible que un país con la potencialidad que tiene Argentina y con la oportunidad económica que nos da el mundo, todavía tengamos a uno de cada tres de nuestros compatriotas viviendo por debajo de la línea de la pobreza, es absolutamente inaceptable, debe y puede cambiarse. Y el tercero es que es imposible plantear un modelo de desarrollo inclusivo hacia adelante si desde el gobierno central se combate a los sectores más productivos como hace este gobierno desde 2008 complicándole la vida al pequeño, mediano y gran productor agropecuario.
¿Qué hay que hacer con el dólar?
- Nada, hay que preocuparse por que el peso mantenga su valor. Lo dije siempre, incluso cuando me tocó ser presidente del Banco Central, cuya carta orgánica habla de mantener la estabilidad de la moneda, y no dice la moneda estadounidense. Si hacemos bien las cosas a nivel interno, el dólar es una anécdota. Lo importante es la estabilidad de precios, que la gente no tenga la sensación, sobre todo los que menos tienen, que hay alguien que les está comiendo el poder adquisitivo de los billetes que tiene en su bolsillo.
Pero sin ninguna duda que hoy es un problema no el tipo de cambio sino la combinación entre este nivel de tipo de cambio y una inflación de casi el 25 por ciento, es un problema no sólo para los que menos tienen, sino también para los productores que tienen proyección internacional y que tienen que competir en condiciones cada vez más difíciles porque los costos le suben un 20 por ciento en dólares cada año.
Pasando al plano electoral, ¿qué mensaje les deja el resultado de la elección del domingo en capital?, teniendo en cuenta que Macri no va a estar en la campaña presidencial y que seguramente van a tener que tratar de apostar a llevarse algunos votos que es probable que no todos se vayan con Duhalde…
- Creo que es una buena oportunidad para nosotros, Macri hizo una excelente elección, inesperada por todos, empezando por él. Es cierto que fue una campaña muy anodina, no había ninguna propuesta concreta más allá de volver a hablar de la bicisenda y esas cuestiones; pero la verdad que hizo una muy buena campaña.
La lectura que nosotros hacemos es que los porteños eligieron, frente a la posibilidad de cambio de manos de alguien que decía que iba a gobernar para Cristina Kirchner, que no quieren que la presidenta gobierne la ciudad, y de hecho tanto dijeron eso que en las últimas dos semanas la cuestión se polarizó y por eso Macri sacó más votos de los que uno hubiera pensado, y nosotros sacamos menos votos de los que aspirábamos.
Pero en todo caso es el primer distrito importante en el que se vota, y que le dijo contundentemente que no al gobierno de Cristina Kirchner. No hay una proyección nacional de los votos de Macri porque no va a competir, en 2007 pasó lo mismo. En esa ocasión fue una gran oportunidad para nosotros.
Nuestro trabajo tiene que ser convencer no sólo a los votantes de Macri sino a todos los votantes que simpatizan con distintas fuerzas, de que este modelo moral y económico del kirchnerismo está agotado, que sólo beneficia a unos pocos y que tenemos que hacer un cambio en serio. Es muy bueno el resultado también porque nos fuerza a todos a trabajar muy fuerte para poder capturar ese 40 y pico por ciento de votos de Macri que no va a tener una referencia a nivel nacional, y algún otro voto también.
¿Cree que las primarias están de gusto cuando no hay internas en casi ningún partido?
- Las primarias son una exigencia de la Ley. Entiendo que haya algunos dirigentes que digan "para qué vamos a tener primarias si lo que iba a resolver la primaria ya lo resolvió cada partido individualmente", ese razonamiento me parece muy peligroso, porque se lo podríamos aplicar a cualquier ley que no nos cae simpática, para qué cumplirla si creemos otra cosa. Si la ley lo dice, lo tenemos que cumplir.
Además no es cierto que sean totalmente estériles las primarias porque hay muchos partidos que resuelven las listas de diputados a través de una contienda interna abierta que es la que vamos a tener el 14 de agosto. Es bueno que en Argentina nos acostumbremos a respetar la ley, por eso no comparto esta propuesta de que por excepción, por única vez, no tengamos las primarias, y creo que va a ser un muy buen test, una gran encuesta oficial de cara a octubre.
¿No temen en una campaña polarizada entre Cristina y Alfonsín?
- No, no tememos porque queremos que se dé la polarización con nosotros, y a eso aspiramos el 14 de agosto. Lo que pasó en esta elección de capital fue que se instaló mucho la idea de que podía crecer Filmus, entonces había que evitar que se acercara al ballotage, y por eso se polarizó. No veo por qué esa misma lógica se traslade a la primaria del 14 de agosto.
Al 23 de octubre se traslada sin ninguna duda; pero lo que le trasmito a la gente es que el 14 de agosto no hay ninguna necesidad de votar a alguien que no le guste, ahí se puede dar el lujo de votar al que más le gusta. Primero vote por convicción, el octubre, si quiere, vote por descarte. Y nuestra apuesta es que el 14 de agosto seamos la fuerza opositora mejor posicionada para el 23 de octubre. Si eso no sucede, después tendremos que ver de qué manera encaramos lo que seguramente va a ser una polarización muy fuerte entre el primer candidato a la oposición y el oficialismo de cara al 23 de octubre.
¿No ve un escenario de triunfo de Cristina en primera vuelta?
- No, no lo veo, y creo que eso se va a demostrar el 14 de agosto.

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