Sabe que sin De Narváez sus aspiraciones a presidente se le complican en el territorio bonaerense. Y un panorama negro también avizora en Capital Federal, donde el rechazo a su gestión alcanza los 60 puntos. Además, las internas en su gabinete no le dan tranquilidad para encontrar al candidato que lo suceda en la jefatura porteña
Mauricio Macri reconoció que no habla desde hace tiempo con el referente de Unión PRO y recordó que la candidatura a gobernador de De Narváez "fue su propuesta y el compromiso que asumimos en la campaña del 28 de junio".
"Él ha manifestado otras aspiraciones personales. Yo ya opiné, no quiero volver a hablar", sostuvo el jefe de Gobierno porteño ante la polémica.
Con este panorama, Macri sabe que necesita levantar el perfil de su gestión para ser uno de los presidenciable en el próximo escenario electoral.
Es que las inundaciones en Capital Federal, más las internas políticas en su gabinete, como así también, el distanciamiento con De Narváez lo dejan débil para lograr posicionarse.
En las encuestas, el jefe de Gobierno porteño se encuentra tercero, mientras que los niveles de rechazo a su gestión en la ciudad de Buenos Aires son altos.
Por ejemplo, la consultora Equis, que dirige Artemio López, realizó un sondeo sobre el desempeño del Gobierno de la Ciudad y su rechazo llegó casi a los 60 puntos.
Los números en la gestión macrista:
Positiva 29,3%
Negativa 30,7%
Regular 23,3%
Ns/Nc 16,7%
Así las cosas, Macri impulsará a sus dirigentes en Provincia para asegurarse un piso importante en el territorio bonaerense, y deberá limar aspereza en su gabinete con el objetivo de encontrar al candidato que lo suceda.


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