El gobierno provincial sostuvo ayer que el alto nivel de desigualdad a la hora de distribuir las riquezas se debe al concentración registrada en la región Sudoeste II, mientras que en la zona metropolitana los indicadores son mejores que la media nacional.
En tal sentido, el secretario de Planificación y Evaluación de Resultados, Raúl Codutti, manifestó que “se observan significativas diferencias en los ingresos medios por habitantes de las distintas regiones en que se divide la provincia. En efecto, mientras que la Metropolitana posee un Coeficiente de Gini de 0,382, inferior a la media del total urbano nacional, la región Sudoeste II registra valores de 0,50 que eleva, significativamente, la media del total urbano provincial”.
Este coeficiente usado para determinar el grado de distribución de la riqueza determina que si el resultado se acerca a 1 la desigualdad es muy alta, en tanto si se acerca a 0 hay un mayor grado de equidad.
El panorama
En el caso del Chaco, el Indec estableció que “arrojó un valor de 0,538”, el más alto del país y por ende el más dispar. A su vez, los técnicos del organismo nacional explicaron que “en el relevamiento de la jurisdicción se registra un valor extremo, cuya presencia afecta las estimaciones a nivel provincial”.
Siguiendo con el análisis de las causas que inciden para que en la provincia, pese a las políticas diferenciadas, tenga una de las peores distribuciones de las riquezas, Codutti determinó que “en una comparación anual, los ingresos medios han evolucionado positivamente en el último año para la mayoría de las regiones, con excepción de la Centro Chaqueña. En tal sentido, las regiones Norte, Sudoeste II, Oriental y Umdesoch presentan fuertes incrementos, del orden del 36% en el caso de las dos primeras, y 33,9% y 33,3% las dos últimas, respectivamente”.
En este orden, la Sudoeste II presenta la población con mayores ingresos, superando en un 93% a la región que presenta los más bajos ingresos (Centro Oeste). En tal sentido, la heterogeneidad en la distribución de ingreso medio individual explica el fuerte grado de desigualdad que se observa en esta región.
El secretario de Planificación señaló la necesidad de “continuar profundizando la aplicación de un enfoque territorial a las políticas públicas a través de los programas gubernamentales, para corregir, precisamente, la inequidad territorial que se observa en la distribución del ingreso. Es por ello, que desde 2008, a partir de un convenio de asistencia técnica firmado con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, se realiza la Encuesta Trimestral de Hogares por Regiones para contar con información fidedigna para orientar las políticas públicas a los territorios”.
Menos pobres
Por otra parte, la Secretaría de Planificación dio a conocer los últimos números de pobreza e indigencia en la provincia. Los valores del segundo semestre de 2010 muestran que el 14,6% de los hogares del aglomerado urbano del Gran Resistencia se encuentra bajo la línea de la pobreza, lo que representa al 19,4% de personas en estas condiciones. En lo que hace a la indigencia, esta situación alcanza al 3,6% de los hogares y al 4,0% de las personas.
Si se compara el segundo semestre de 2003 e igual periodo de 2010, los indicadores de pobreza e indigencia expresan una significativa reducción. En efecto, los hogares bajo la línea de pobreza alcanzaban al 54,9% en el segundo semestre del 2003 y pasaron al 14,6% en el segundo semestre de 2010, con una reducción del 73,4%. En tanto las personas bajo la línea de la pobreza, que representaban el 65,5% en el segundo semestre de 2003, disminuyeron al 19,4% en igual período de 2010, con una reducción de 70,3%. Raúl Codutti señaló que “la reducción alcanzada en los indicadores de pobreza e indigencia demuestran la notoria transformación en el campo social en un lapso relativamente corto”.
Sin embargo, destacó que “hay que tener en cuenta que la reducción de la pobreza está vinculada con la evolución del nivel de ingresos y con su distribución. Todo parece indicar que el primero, más conocido como “efecto crecimiento”, explica gran parte de los avances, mientras que el segundo, como lo demuestra el Coeficiente del Gini recientemente difundido por el Indec para los aglomerados urbanos del país, es más lento debido a sus características estructurales.”
Es por ello “que la aceleración del ritmo de mejoramiento de este último indicador, así como la corrección de las desigualdades territoriales que se manifiestan entre las regiones del Chaco, constituye uno de los principales desafíos para los programas gubernamentales a instrumentar en los próximos años”, agregó.

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