Tras el procesamiento de Cámara, Eduardo Duhalde fue uno de los que defendió a Macri: dijo que las escuchas eran “una obra maestra de la SIDE”. Aunque no bajó sus aspiraciones presidenciales, entre los suyos comenta que, de no llegar, el líder de PRO es la mejor opción.
Ernesto Sanz
La estrategia de los radicales, orgánicos como ningún otro partido, fue dejar en manos de la UCR porteña las decisiones sobre qué hacer y qué decir sobre el tema Macri. La idea, entonces, es que ni Ricardo Alfonsín ni Gerardo Morales ni el jefe del partido a nivel nacional, Ernesto Sanz, salgan a opinar, sino que sean los dos legisladores porteños, la diputada Silvana Giudici y Carlos Más Vélez (el titular de la UCR Capital). En privado, algunos de los caciques les hicieron saber a los diputados de PRO en el Congreso que el fallo de Cámara era “un mamarracho” pero, para no armar revuelo en sus filas, decidieron no hacerlo público. Sin embargo, en el macrismo todavía atesoran las muestras de apoyo como una buena señal hacia el futuro.
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Néstor Kirchner
En un principio, el kirchnerismo salió al cruce del escándalo por escuchas a través de Aníbal Fernández, a partir de la teoría de que el espía trabajó en Boca. Pero luego, los K dejaron avanzar a Oyarbide. Sólo Cristina de Kirchner salió a responder a Macri cuando acusó a Kirchner: tildó de “ridículas” las acusaciones y dijo que “tiene que hacerse cargo” de las escuchas. Puertas adentro, en el Gobierno quieren hablar lo menos posible del caso, pero que siga presente en la agenda de los medios. Piensan que el jefe de Gobierno está complicado y apelan a que su figura se desgaste en la sociedad. Si bien aún no pasaron a la ofensiva, siquiera en la Legislatura donde el bloque hasta ahora acompañó iniciativas del ibarrismo, habrá que esperar a ver cómo prosperan la causa y el juicio político.
Elisa Carrió
Elisa Carrió fue muy prudente cuando salió el fallo de Oyarbide, a quien siempre criticó, y cuidó a Macri en la Legislatura (evitó que se formara una comisión investigadora). Ahora decidió pasar a la ofensiva: recalcó que el fallo de Cámara confirmando el procesamiento es “impecable” e intentó, en conversaciones informales, que otros espacios se sumaran a las críticas contra el jefe de Gobierno. No tuvo demasiado eco y eso le valió a su diputado Adrián Pérez una serie de reproches de varios dirigentes de PRO. Dos cuestiones animan la posición de Lilita. La primera, que PRO domina la Ciudad, distrito central para la CC, y donde fue perdiendo terreno. La segunda, si Macri quedara afuera de la pelea presidencial, el conflicto con Kirchner podría polarizarse con el Acuerdo Cívico.













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