Cada edil distinguió a alguna madre, por algún motivo en especial.
Con estas palabras, el Viceintendente de la Capital, Armando Molina dio la bienvenida en el acto que se desarrolló este jueves en el Recinto Centenario Santo Tomás Moro, para homenajear a 14 mujeres, madres, compañeras.
La primera madre fue una compañera de trabajo de la institución, quien no sabía que iba a ser homenajeada. En efecto, Carmen del Valle Herrera cuando escuchó su nombre, no dudó en largar un llanto, ese mismo sentimiento que tuvo que afrontarlo durante muchos momentos, pero supo sobrellevar todos los obstáculos a fuerza de amor y valor.
En tanto que otra de las homenajeadas fue otra compañera de trabajo de la institución democrática. María del Carmen Nieto logró formar un hijo, un hogar, y todos los días se encarga que la institución brille.
La concejal Viviana Luna distinguió a María Elisa Díaz de Díaz. Ella es una docente que no solamente se dedicó a formar hombres del futuro, sino también a fomar personas con profunda fe. Fue compañera incansable de su esposo, el Profesor José Díaz, Ejerció la docencia en el excolegio Nacional Joaquín Víctor González y PIO XII. Fiel a sus principios cristianos supo llevar una palabra de consuelo a cientos de riojanos en los momentos adversos y supo encontrar la tenacidad suficiente para motivar a que las personas participen en las organizaciones que mejor ayuden a superar las necesidades de la sociedad.
El edil Carlos del Giorno destacó el valor de Elba del Carmen vega, quien hace 23 años enseña catequesis en el barrio Las Agaves. Su trabajo la llevó a ser Ministra de Exequias.
Uno de los momentos especiales del acto fue cuando la concejal Alcira Brizuela le entregó la distinción a Isabel Antonia Tanquía, quien formó el primer centro de apoyo escolar en el barrio Jardín Residencial. Es oriunda de El Cebollar y es incansable luchadora de participación comunitaria. Con la ayuda de los vecinos del barrio Jardín Residencial fundó el Centro de Apoyo Escolar. Todos los días, le pide fuerzas a Dios para seguir adelante con su tarea, que ya forma parte de su vida. Estima que dejaría “huérfanos” de ayuda y afecto a esos niños que cotidianamente se regocijan en su hogar, “el hogar de todos”.
Siguiendo con estas luchadoras de la vida en sus diferentes ópticas y sectores de la sociedad riojana, el concejal Heber Sirerol Salinas homenajeó a Graciela Carrizo de la Vega, alguien que se aferró a la doctrina justicialista, inclusive fue presidenta de la Agrupación Mujeres Justicialistas Independientes y hoy preside la mesa de Mujeres Justicialistas. Forma parte de la Junta de Clasificaciones del Ministerio de Educación y presidió el centro vecinal del barrio Facundo Quiroga.
Del interior profundo del departamento, la concejal Beatriz Molina Perea entregó su distinción a Alicia Domínguez. Ella vive en el paraje Virgen del Valle, que queda por Ruta N° 5. Es una sufriente vecina, que sin impedimento de ello le permitió desenvolverse como madre, como mujer, como ama de casa.
El concejal Jesús Sánchez distinguió a Nicolasa María León, quien se dedicó de lleno en la formación cristiana. Es una laica consagrada de la Parroquia Santa Rita, entre otras cosas, es una servidora activa junto a las hermanas de la Asunción del barrio 20 de Mayo. Además es catequista especial de jóvenes de 16 a 18 años para su primera comunión en la comunidad Monseñor Angelelli del barrio Difunta Correa.
La concejal Andrea Mercado Luna entregó su distinción a Angelina Tello, “la turca Tello”, como se la conoce en el ambiente social y político de La Rioja. Siempre tuvo una labor social y política, son de esas personas que siempre llevaron bien en alto sus banderas que plasman una ideología.
Afectos que se distinguen
El concejal Daniel Marcos eligió a su madre para esta distinción. Aunque parezca vanaglorioso, el concejal fundamentó su pedido y luego su madre dijo que durante todos estos años lo que enseñó a sus hijos fue la honestidad.
De los afectos de un hijo se pasó a los de un padre. El concejal Eleazar Arabel entregó su distinción a su hija: Ana Lucía Arabel,
De los afectos de hijo, pasamos a los del padre. Ella es madre, empleada y madre. “Es una estudiante avanzada de la carrera de Psicología, una carrera difícil, pero como si fuera poco, además es una madre que forma a su hijo, con los mismos valores que ve reflejado en su propio padre”, dice el fundamento de la distinción.
Luego le llegó el turno de la distinción de un marido hacia su mujer. El edil José Pistek le hizo entrega de su distinción a su mujer, Karen Elizabeth Santillán. “Ella renunció a todas sus aspiraciones de cualquier índole, para estar junto a sus hijos y a su marido. Ahora, él tiene la oportunidad de devolverle aunque sea un atisbo de eso que ella tanto da para su familia”, explica el fundamento. El concejal Lucas Luna distinguió a Claudia Monardes, quien es una luchadora por los derechos de las madres solteras.


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