Schiaretti pidió a los gobernadores que “no se peleen” y que trabajen por una ley posible.
“Ningún gobernador querrá ceder lo que ya recibe por coparticipación, por lo que reitero la propuesta de que se saque una ley que distribuya los excedentes de la recaudación, a partir del 2011, en una especie de fondo para obra pública”, afirmó el gobernador al ser consultado sobre la marcha de las negociaciones con la Nación por una nueva ley de distribución de impuestos.
En este sentido, dijo que la Nación está de acuerdo en una propuesta (en realidad recordó que en el 2004, Néstor Kirchner realizó una similar), pero que “lo importante es que los gobernadores no peleen” y se pongan de acuerdo en este acuerdo que es más sencillo que una nueva ley de coparticipación, a la vez que avanza en la distribución “más equitativa de la recaudación”.
“Si los gobernadores se ponen de acuerdo en cinco años recibirán las provincias un extra de 75.000 millones de pesos” (a Córdoba ingresarían 7.000 millones más), lo que representará un avance que llevaría al 45% el porcentaje coparticipable que en estos momentos está por debajo del 40% (sin computar la coparticipación de la soja).
Sin acuerdos
El problema en alumbrar una nueva ley de coparticipación, o leyes que avancen en este sentido, es que los gobernadores no logran ponerse de acuerdo en los nuevos porcentajes a recibir, y por esta razón siempre terminan las iniciativas naufragando en un mar de buenas intenciones.
De acuerdo a información a la que tuvo acceso este diario, se supo que el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, estaría en principio de acuerdo en el remozado proyecto de Schiaretti, pero las discusiones técnicas que llevan adelante los ministros de Economía de las distintas provincias, en especial las del PJ, aparecen algo empantanadas mientras los plazos hacia el 2011 se acortan.



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