Disputando espacios

Cualquier observador mínimamente alertado sabe que el dasnevismo arrasó con la política y dejó a la provincia en un absoluto estado de indefensión.
De hecho las miradas más ajustadas ubican el eje del conflicto en la durísima disputa que ya están protagonizando, aunque por ahora sin resonancias públicas, los grupos económicos más poderosos e influyentes, entre ellos los que lideran los empresarios Cristóbal López y Jorge Aidar Bestene.

Esa es la pelea de fondo, el resto es pirotecnia, dicen los que saben en alusión a la rebelión de los intendentes dasnevistas, los rezongos de Cisterna por la visita de Boudou o los operativos de Di Pierro para convertirse en el principal referente de la zona sur en una provincia que marcha a convertir en un estado bicéfalo.

Das Neves reemplazó la política por una sistema de premios y castigos a políticos, empresarios, periodistas y hasta vecinalistas. Creó la fantasía del trasvasamiento generacional a través de una categoría que denominó los “jóvenes brillantes”, despojada de compromiso ideológico y sin antecedentes militantes. Quizás ello explique que el Gobernador cuando deje Fontana 50 en lugar de irse a una unidad básica del peronismo irá a una Fundación que dirigirá con su cuñada, la senadora Graciela Di Perna, y que -todo indica- serviría para hacer lobby a favor de los empresarios amigos que temen quedar fuera de la obra pública.

Datos de la Rosada

El tema es conocido en la Casa Rosada. Y es por eso que el candidato a vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, le habría pedido al madrynense Carlos Eliceche una reseña de la situación política provincial y de sus principales actores.

Boudou y Eliceche se reunieron la semana pasada en Buenos Aires en un encuentro reservado. Allí, el compañero de fórmula de Cristina Kirchner le pidió datos sobre el complejísimo escenario político chubutense, pero también acerca de cómo “están parados” los factores económicos que a esta altura son más fuertes que los políticos, dijo el informante, advirtiendo que ello no significaba emitir un juicio de valor.

También existe mucho entusiasmo en Balcarce 50 ante la posibilidad de que el Frente para la Victoria logre llevar al Congreso a sus tres candidatos a diputados nacionales. Ello tendría una enorme significación política ya que permitiría la continuidad de Mario Pais, un comodorense que calza la divisa guinlista y que está bien considerado por la Presidenta. Pero sobre todo, un triunfo de esas características fortalecería al kirchnerismo en Chubut y renovaría el debate político hacia el interior de ese espacio, lo cual sería muy saludable pese a las fricciones que provocaría. Hay que tener en cuenta que el sistema político ha entrado en una tierra desconocida, donde se ignora cómo se configurará la oposición, aunque todo indicaría que se constituirá con perfiles del propio kirchnerismo.

Una controversia inevitable

Eliceche fue el candidato a gobernador que avaló Cristina y ahora es el postulante a diputado nacional que encabeza la lista que armó la Presidenta. No es un dato menor en momentos donde cunde la filosofía de Felipe Varela: “Naides es más que naides”, proclamaba el caudillo. Con todo, hay que admitir que el madrynense está, al igual que todos los políticos chubutenses, sacudido por el vendaval de los regionalismos que amagan enfrentar a Comodoro Rivadavia con el Valle y Puerto Madryn.

Desde esa perspectiva es comprensible el esfuerzo de Néstor Di Pierro para buscar un perfil de líder regional. Es que no será poco controlar el Municipio de Comodoro Rivadavia y además operar sobre la gestión del Gobernador. Es mucho poder político y económico el que está en juego.

Yauhar también quiere influir en Fontana 50 y quiere hacerlo a través del Partido Justicialista; por eso propuso al esquelense Rafael Williams para presidir el partido y aclaró que Buzzi no podía ser el jefe partidario porque concentraría todo el poder. Eliceche también opina que debe ser Williams el titular del PJ; sin embargo, otras voces de la política comodorense quieren instalar a Touriñán, uno de los referentes en la construcción del proyecto sur.

La disputa no está ni mal ni bien. Es así y los dirigentes deben afrontar y resolver el conflicto. Esto lo saben en la Casa Rosada, donde -dicen- esperan dialogar sobre esta controversia con los referentes de la política.

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