La disputa entre Municipio y Provincia contaminó el debate en el Concejo

La disputa entre Municipio y Provincia contaminó el debate en el Concejo
Este cuerpo deliberativo finalizó un año de intensos cruces, donde las diferencias entre la gestión municipal y el Gobierno provincial se trasladaron varias veces al recinto. El repudio a funcionarios, el pedido de sumarios e informes a otros, o meter el dedo en la llaga en el caso de los temas más sensibles fueron moneda corriente.
El Concejo Deliberante cerró un nuevo año de trabajo con saldo positivo, aunque con la carga de una pesada mochila llena de cruces entre kirchneristas y radicales, que en varias oportunidades trasladaron la disputa entre el Municipio y la Provincia al tratamiento de los proyectos en el ámbito del recinto.

Es cierto que el oficialismo aprovechó la mayoría numérica para avanzar con los proyectos impulsados por el Departamento Ejecutivo, sin embargo, las iniciativas con mayor carga política no pasaron inadvertidas.

El grupo minoritario conformado por ediles radicales, del Partido Popular y del Frente Amplio Progresista (FAP) no dejaron pasar ninguna oportunidad para hacer público su rechazo a las propuestas del FPV. Los concejales del Partido Liberal, por su parte, prefirieron abstenerse cada vez que no estaban de acuerdo con algún aspecto del proyecto analizado.

Una de las primeras polémicas del año se dio por las declaraciones del ministro de Salud Pública, Julián Dindart, que señaló que las menores se embarazaban “para recibir un premio económico”. Y en respuesta a los dichos del funcionario provincial, se aprobó un proyecto de repudio presentado por los concejales del Frente para la Victoria (FPV).

Pocas semanas más tarde el cuestionamiento se dirigió a los funcionarios municipales, después de la tragedia del derrumbe de un edificio céntrico que provocó la muerte de 8 obreros de la construcción.

En esa ocasión, la oposición pidió informes y sumarios legislativos a dos jefes de área, sin embargo los concejales del bloque FPV rechazaron la propuesta pidiendo que no se especule políticamente con lo ocurrido.

Estos dos casos fueron prueba fehaciente de que oficialistas defendieron la gestión municipal y los ediles del mismo color del Gobierno provincial hicieron lo propio cuando resultó necesario.

Sin ir más lejos, otro de los motivos de discusión fue la recuperación de la tasa de alumbrado público que hasta ahora cobraba Dpec, y que desde el 1 de enero del 2013 volverá a estar a cargo de la Comuna. En este caso los cruces entre Municipio y Provincia volvieron a tener eco en el ámbito parlamentario.

En sesiones posteriores, del lado opositor pidieron también una reunión con funcionarios comunales para pedir explicaciones respecto a la vinculación de un agente con la supuesta movida okupa.

Más recientemente se produjo una fuerte controversia por los números señalados por una concejal del FPV respecto a la cantidad de niños perdidos. Lo que generó la reacción de la oposición, que desmintió las cifras señaladas por su par.

Otros proyectos trascendentes como la Tarifaria 2013, el aumento del boleto de colectivo o el protocolo de demolición de propiedades irregulares tuvieron el voto negativo de este sector.

En las últimas sesiones esta tendencia se revalidó. Prueba de ello fue lo sucedido con el proyecto de ordenanza para crear el parque industrial tecnológico y otro referido a una excepción al Código de Planeamiento.

En estos dos casos los concejales de la oposición y también los liberales -aliados parlamentarios del FPV- decidieron no acompañar.

Asimismo, a modo de reclamo por la imposibilidad de debatir sobre el Presupuesto, la Tarifaria y el Código Fiscal, los concejales de la oposición resolvieron no estar presentes durante la última sesión del año.

Esta actitud sumará seguramente a una relación cada vez más tirante entre ambos bloques. Las chicanas y los cruces de alto voltaje prometen recrudecer el año que viene, cuando las urnas condicionarán aún más el trabajo de este cuerpo parlamentario.

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