Choferes y dueños de agencias de remises y taxis muestran dispares posturas ante el aumento de la tarifa que sería ratificado por el Concejo Deliberante.
El dueño de una empresa de remises, Félix Leguizamón, expresó su conformidad “a medias” por los nuevos precios: “La nueva tarifa no es del todo de nuestro agrado. Habíamos solicitado una bajada de bandera de $6 y una caída de ficha de $0.37, el Concejo Deliberante nos estaría dando un aumento de $5.75 de bajada y $ 0.35 de ficha”, indicó.
“Nosotros tenemos arriba de 100 autos. Dos o tres meses a tras trabajábamos con el Concejo Deliberante para poder obtener esta suba. No nos satisface del todo, la suba de las naftas y demás insumos no ha parado y es necesaria una actualización de los precios de la tarifa”, continuó.
“Escucho que se comenta que es un golpe al bolsillo, pero los costos que han tenido una suba para los remises y taxis tampoco ha bajado. Con la medida que va a salir del Concejo Deliberante se mantendrían los mil metros de gracia”, dijo Leguizamón.
“Pedimos un 25% de aumento y dábamos como alternativa el quite de los mil metros y no tocar la tarifa, pero no salió. Tenemos entendido que esta tarifa que mencione anteriormente será la que salga como determinación del CD”, expresó”, dijo al tiempo que se mostró esperanzado en la solución de otros puntos de preocupación para el sector.
“También saldrían decisiones sobre los puntos de ascenso y descenso de pasajeros. Veo que el Director de Tránsito, el Señor Aranda y su personal están trabajando buscando los puntos estratégicos más convenientes para la gente”, informó.
“El control de los odómetros será hecho por el INTI. No hablamos de cambiar ya los relojes, se hará de modo paulatino. El problema no es tanto la tarifa, sino que lo que cobra el empleado es insuficiente”, dijo Leguizamón.
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