En el último mes, el valor de los 25 artículos de primera necesidad que se registró en los centros de compras de la Capital, se ubicó en los 1.370 pesos, lo que significó un ascenso de 64 pesos respecto a febrero. La medición realizada por el INDEC fue un 52 por ciento más barata que el guarismo local. El azúcar lideró el encarecimiento.
Hoy se ha tornado una aventura tragi-cómica el buscar precios acordes de aquellos menesteres propios de las personas que hacen a un determinado estilo de vida, pero esa búsqueda se precipita en un laberinto sin salida para aquellos que pretendan encontrarse con un horizonte donde el dinero con el que se cuenta en el bolsillo valga lo suficiente para suplir, ya ni siquiera gustos u ostentaciones, sino necesidades de subsistencia.
Hasta se diría que una búsqueda análoga es la que se suscita en los cúmulos de poder, donde por más pajar que haya, quizás la presencia de esa aguja incómoda para algunos relatos sea tan visible a la luz de los hechos y padecimientos que su reflejo tienda a enceguecer la realidad, o bien, a quienes digitan esa realidad.
Hasta ahora, lo único cierto es que la inflación (amparada en la política del consumo, la emisión desmedida y el excesivo gasto público) ya no solamente busca el desconsuelo de la ciudadanía sino que encontró a su vez el cauce predilecto para horadar su sustento. La suba de precios ya sobrepasó la capacidad de equiparación monetaria de la gente, la valuación por las nubes buscó su excusa y la justifica a través del impuesto más regresivo que pueda existir.
Bajo tal panorama, el encarecimiento que sufrió la Canasta Básica de Alimentos (CBA) en nuestra provincia, fue del 4,95 por ciento en relación al mes de febrero (vale indicar que la CBA determina el límite para caracterizar a una familia como indigente).
En este sentido, los 25 alimentos que conforman la Canasta y que son codificados teniendo en cuenta el consumo promedio realizado por una familia tipo constituida por cuatro personas, tuvieron un precio final de 1.370,60 pesos, lo cual permite describir que el aumento en la relación mensual se ubicó en torno de los 64,63 pesos, debido que, durante febrero, el valor de la CBA orilló los 1.305,97 pesos.
De esta forma, al establecer un análisis comparativo en razón de igual período de 2011, cabe señalar que a lo largo de un año, la Canasta acumuló un alza cercana al 29,32 por ciento. Mientras que en el primer trimestre de 2012 el ascenso en los niveles inflacionarios llegó al 7,38 por ciento. Asimismo, es dable indicar que en marzo se produjo uno de los mayores ascensos que se registraron hasta el momento, si se toma en consideración lo que vino plasmándose en los últimos meses, donde la tendencia marcaba incrementos no tan significativos.
Se recuerda que la ponderación de estos datos surge de la información recabada desde diciembre de 2009 por parte de EL SIGLO, que recorre los principales supermercados de la capital tucumana y establece un precio promedio de los artículos afectados a la CBA.
Obviamente, lejos se encuentran en coincidir los guarismos aludidos anteriormente con la medición oficial encarada por el cuestionado Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) que comanda el secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno desde enero de 2007. De acuerdo a los parámetros dados a conocer por el organismo, una familia debió desembolsar para costear la CBA la módica suma de 659,48 pesos, índice monetario que representa una diferencia de 711,12 pesos con relación al análisis desarrollado por este medio. Ello, trasladado a variación porcentual, redunda en un 52 por ciento más barata la CBA gubernamental en razón de la realidad comarcana.
Debe tenerse presente que la ponderación de los niveles proyectados responden y se basan en la cantidad de artículos determinados por el propio INDEC al momento de especificar los componentes de la CBA, como así también se tuvo en cuenta el nivel de consumo calórico expresado por cada integrante de la familia analizada, a partir de lo cual surgen las cantidades en unidades o medidas de peso que se confeccionan para la elaboración de la CBA.
En el sube y baja
Al establecer una desagregación específica de las variaciones entre cada uno de los artículos proyectados por la medición del diario, surge que 16 de ellos registraron un ascenso en sus valores, mientras que cuatro tendieron a una baja y, finalmente, cinco alimentos no sufrieron modificación alguna en sus precios en relación a febrero.
Entre los productos que vieron encarecer sus niveles monetarios, pueden destacarse a los siguientes: azúcar (+49,15%), harina (+31,05%), jugos (+28,04%), fideos (+21,32%), huevos (+18,55%), polenta (+16,82%), arroz (+13,73%), pan (+12,5%), galletas dulces (+10,87%), carne (+5,33%).
En tanto, los artículos que demostraron un descenso significativo en sus valores, fueron: hortalizas (-14,56%) y frutas (-8,10%). Dos fueron las particularidades a tener en cuenta en esta estratificación, por un lado, la confirmación en la suba del precio del pan que se había patentizado hacia mediados de marzo. Por otro lado, en esta ponderación aún no se refleja el aumento detectado en el valor de la yerba mate que oscila entre un 70 y 100 por ciento en la mayoría de las góndolas tucumanas, esta situación se debe a que tal encarecimiento comenzó a patentizarse recién hacia fines de marzo y comienzos de abril. Por ello, el impacto del índice se notará en los guarismos correspondientes al precio de la CBA correspondiente a Abril.
La inflación medida por el INDEC arañó apenas el 0,9 por ciento
La medición corresponde a marzo, en tanto que en el primer trimestre del año, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC aumentó 2,6 por ciento, mientras que en comparación con un año atrás registró un alza de 9,8 por ciento. Las consultoras privadas calcularon 2,3 por ciento para el mes y 22,5 por ciento para los pasados doce meses
Para el organismo oficial de estadística, el principal impulsor de la inflación fue el ajuste de los aranceles escolares privados en un promedio de 5,3 por ciento, servicios privados de televisión 3,9 por ciento y, entre los alimentos, verduras y frutas, 3,3 y 3,5 por ciento.
El índice general de alimentos y bebidas subió en el mes 1,1 por ciento, el de indumentaria 1,2 por ciento, empujado por la ropa externa con 1,4 por ciento. Del lado de los servicios, el transporte y comunicaciones se encareció 0,2 y los gastos vinculados con el hogar 0,4, pese a que el Indec estimó 0,5 por ciento el alza de los alquileres y 0,5 por ciento el promedio de combustibles.
Pese a la baja del turismo en 1,4 por ciento y de los diarios y revistas 1%, el rubro esparcimientó se elevó 1,8%. En tanto, equipamiento del hogar subíó 0,9 por ciento. Para el INDEC el promedio de precios mayoristas aumentó 1% en el mes y 12,7% en un año, en tanto que el costo de construcción apenas aumentó 0,5 por ciento en el mes, pero lideró los índices de inflación con salto de 21,1 en los últimos doce meses.

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