Disminuyeron las muertes por cáncer en la provincia

Con una reducción estimada en 10%, Mendoza se suma a la tendencia nacional sobre la menor cantidad de decesos de pacientes afectados por esta enfermedad, entre 1989 y 2007.
Los avances científicos y tecnológicos, junto a mayor nivel de conciencia por parte de la población, han colaborado para que en todo el país se produzcan menos muertes entre la población como consecuencia del cáncer. De acuerdo a los datos, Mendoza también se sumó a esta curva descendente, registrando 10% menos de decesos causados por diferentes tipos de neoplasias a lo largo de 18 años, desde 1989 hasta 2007.

Las estadísticas relativas a la incidencia (es decir, las personas a las cuales se les presentó la patología) y la mortalidad generada por esta enfermedad se efectúan cada cuatro o cinco años de acuerdo a lo que establece la Organización Mundial de la Salud (OSM). Por eso, desde el Ministerio de Salud local consideran importante 'refrescar' los datos, trabajo que todavía se encuentra en proceso. De todas maneras, en esta área aseguran que "es muy probable que la tendencia siga en baja".

Al repasar los antecedentes que dio a conocer el Gobierno, en los casos de hombres y mujeres que perdieron la vida tras luchar contra el cáncer la baja es visible. En el informe aportado por el Registro Provincial de Tumores figuran tres grupos estadísticos. Éstos van de 1989 a 1992; de 1997 a 2001 y de 2003 a 2007. En el grupo de varones, los fallecidos por cada cien mil habitantes son 149, 129 y 125, respectivamente; mientras que en el caso de las mujeres, los decesos registrados en cada uno de esos períodos fue de 100, 92 y 91.

Así, en sintonía con los datos oficiales nacionales, el porcentaje de personas menos que mueren de cáncer en la provincia ronda el 10%. Esta disminución puede considerarse como 'leve' según mencionó Cristina Diumenjo, titular del registro en base a los aportes efectuados por la Fundación Escuela de Medicina Nuclear (Fuesmen) y los hospitales públicos de la provincia.

"Se espera que la mortalidad por cáncer siga bajando, y ese es un desafío para los programas preventivos", explicó Diumenjo, y recordó la importancia de "actuar a tiempo". Su afirmación no fue realizada al azar, puesto que a pesar de este avance en materia de salud, el cáncer todavía figura como la segunda causa de mortalidad en Mendoza.

Respecto de los tipos de neoplasias más frecuentes hay que recordar que el de mama en mujeres sigue encabezando las estadísticas, con 1.213 fallecimientos entre los años 2003 y 2007. En los varones, esta afección a sido preponderante en los pulmones (además de la pleura y los bronquios) y en segundo lugar en la próstata, registrando 965 y 862 muertes respectivamente.

Hay que recordar que el diagnóstico de cáncer no responde a una sola causa, sino que se debe a factores múltiples ligados a la carga genética del paciente (tal como sucede con el cáncer de mama), pero también existen otros factores, como los ambientales. De allí la importancia de tomar los recaudos necesarios que ayuden a disminuir el riesgo (ver aparte).

De hecho, desde Salud consideran que existen hechos a nivel social que en los últimos años han permitido que su incidencia también baje. "Las políticas ligadas a poner límites al consumo de cigarrillo o sumar la vacuna contra el VPH para las niñas de once años, así como la promoción de hábitos alimentarios más saludables han servido para que en forma paulatina los mendocinos tomen un mayor nivel de conciencia", indicó Diumenjo.

Por otra parte, los nuevos descubrimientos científicos permitieron mejoras en los tratamientos, que a su vez se han visto acompañados de nuevas tecnologías. El resultado, ha sido que en la actualidad sea posible que las probabilidades de curación sean muy altas, más allá del tipo de cáncer.

Mientras antes se efectúe el diagnóstico, y con él el tratamiento, las posibilidades de encontrar una mejoría será mayor, indican los expertos. Justamente por eso, circunstancias como la ocurrida a mediados de octubre de 2011 no pueden repetirse en la provincia. Es que en ese momento, el programa estatal a cargo de administrar los medicamentos para los enfermos oncológicos atravesó una emergencia presupuestaria que derivó en la postergación de hasta un mes y medio en la entrega de los fármacos. La situación afectó a cientos de mendocinos que no cuentan con obra social.

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