El PJ disidente busca no aislar a Macri

Sus referentes no descartan un frente común para enfrentar a Kirchner, pero fijaron límites a las ambiciones del jefe de gobierno porteño
Fue la primera vez que se habló sobre la posibilidad de que Mauricio Macri se sume a las filas del peronismo disidente y "rompa con su aislamiento político". Pero también la noche en la que desde el PJ se le hizo saber que hay límites a su ambición de ser el candidato de ese conglomerado antikirchnerista.

En esos términos transcurrió el martes por la noche, y con marcado hermetismo, parte del encuentro de Macri, Eduardo Duhalde, Felipe Solá, Carlos Reutemann y Francisco De Narváez en la cena que tuvo al CEO del Grupo Clarín, Héctor Magnetto, como anfitrión.

Fue la primera vez que, cara a cara, los cinco máximos referentes del PJ Federal y el líder de Pro esbozaron tibiamente una eventual estrategia electoral para enfrentar a los Kirchner en 2011.

"Respeto mucho lo que está haciendo el PJ Federal, pero hoy ellos están por un camino y nosotros por otro", dijo ayer Macri en una conferencia de prensa con la prensa extranjera. No habló, sin embargo, de aquel encuentro.

Si bien ayer algunos referentes del Peronismo Federal insistieron en encuadrar el encuentro como "una reunión social", algún comensal y varios legisladores antikirchneristas evaluaron el "alto impacto político" de la cita. El kirchnerismo aprovechó la noticia para cuestionar al PJ disidente y al Grupo Clarín (de lo que se informa por separado).

Lo concreto es que, según confiaron a LA NACION dirigentes involucrados en esa cumbre, hubo coincidencias entre los participantes en que la única manera de frenar a los Kirchner en las elecciones de 2011 es que haya un sólo candidato de ese sector para no dispersar al electorado. Tanto Duhalde como Solá y Reutemann coincidieron en que el PJ está dispuesto a ampliar su base electoral con Pro, como se hizo en 2009, y que el camino debe ser el de definir una candidatura en comicios internos abiertos tal como lo establece la ley.

La fragmentación de candidaturas será funcional al kirchnerismo, dijeron tanto Reutemann como Duhalde, según trascendió ayer. También se habló de que una interna servirá para fortalecer al candidato que gane y el resto tendrá que acompañar. "Los que pierdan deben ser designados de antemano como eventuales ministros del candidato que gane", se entusiasmó Duhalde. Al parecer, hubo coincidencias en que nadie quiere participar de la interna del PJ que convocó el kirchnerismo para 2011 porque esto sería someterse a las reglas de juego del Gobierno.

Las denuncias

Macri los escuchó callado. No quiso adelantar una opinión. Allegados al jefe de gobierno porteño aseguraron a LA NACION que Macri no está convencido del todo de ir a elecciones internas en el PJ porque teme perder su posibilidad de convertirse en candidato presidencial. Pero a la vez, Macri sabe que sólo con la ayuda de Pro no logrará alcanzar los votos necesarios para frenar al kirchnerismo y que la estructura del PJ disidente podría serle de gran ayuda para su proyecto electoral de 2011. Macri también sabe -no lo dijo abiertamente el martes por la noche- que el peronismo disidente lo puede limitar a seguir en la Capital sin proyección nacional alguna.

En el encuentro, Macri dijo que cree que, en los próximos meses, sufrirá nuevas embestidas judiciales. Enumeró cinco causas judiciales posibles que la Casa Rosada, a su entender, motorizará para embarrarle la cancha. Frente a ello, dijeron las fuentes, Macri les pidió a los líderes peronistas que no lo castigaran.

Reutemann mencionó que ese tema es una constante de la estrategia kirchnerista y habló de su experiencia en la campaña legislativa del año pasado en Santa Fe. Lo mismo ocurrió cuando habló De Narváez y mencionó el caso del juez Faggionatto, que lo involucró en la causa de la efedrina.

No hubo, por cierto, definiciones. Por esto varios referentes del PJ disidente y de Pro se empecinaron en circunscribir el encuentro a "una reunión social".

Por lo pronto, este encuentro formará parte del debate que habrá en los próximos días en el PJ disidente, previo al lanzamiento formal de ese espacio, que se dará en Paraná el 4 del próximo mes.

De hecho, los máximos dirigentes del Peronismo Federal se reunirán el próximo martes para fijar una estrategia ante las elecciones primarias abiertas de agosto de 2011 y la forma en que definirán su fórmula presidencial para competir por la sucesión en la Casa Rosada.

Los dirigentes del peronismo disidente, Duhalde, en particular, no le cerraron a Macri la puerta del peronismo. Al contrario. Pero le pusieron límites. Dijo, según las mismas fuentes, que los peronistas no eligen a un candidato que no sea peronista.

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