Reaccionaron con alzas luego de que los mandatarios no lograran acordar nuevas regulaciones en el sistema bancario internacional
Las bolsas europeas pusieron fin ayer a cuatro sesiones de pérdidas y cerraron en alza, impulsadas por las acciones bancarias, después de que el G-20 retiró el plazo de 2012 para que los bancos adopten normas más restrictivas respecto a las provisiones por toma de riesgos. La bolsa de Nueva York cerró sin mayores cambios.
"Recibimos con beneplácito el hecho de que el G-20 haya retrocedido en su idea de imponer un cronograma arbitrario para la aplicación de nuevas medidas y en vez de ello haya llegado a acuerdo de requerimientos graduales cuando las condiciones económicas nacionales lo permitan", dijo ayer la Federación Bancaria Internacional en un comunicado.
Los líderes de las principales economías desarrolladas y emergentes hicieron públicas sus diferencias en cuanto al correcto equilibrio entre revivir el crecimiento económico y reducir los déficits presupuestarios en la cumbre en Toronto, vista como un revés para los planes de Barack Obama, de impulsar una reforma de la arquitectura financiera internacional similar a la que alienta en Estados Unidos.
La oposición de Canadá, Japón, Brasil y Australia, cuyos bancos no necesitaron rescates estatales durante la crisis, frustraron los llamados a un impuesto común a los bancos para proteger a los contribuyentes de los costos de rescatar al sistema financiero. En cuanto a una mayor regulación, los líderes permitieron que cada país avanzara según su propia coyuntura.
Al contrario de la unidad exhibida en las pasadas tres cumbres del G-20 convocadas por la crisis financiera, esta vez los líderes dejaron que cada país tomara decisiones "diferenciadas y a su medida". Así, los mandatarios europeos salieron con la esperada luz verde para sus medidas de austeridad, que consideran esenciales para recuperar la confianza del mercado en el euro, afectado por la crisis fiscal griega y las preocupaciones por la alta deuda soberana europea.
"Para ser honesta, fue más de lo que yo esperaba", dijo ayer la canciller alemana, Angela Merkel, respecto del compromiso no vinculante del G-20 de reducir a la mitad los déficits fiscales al 2013 y lograr un balance a partir del 2016.
Estados Unidos había presionado a los líderes europeos, antes de la cumbre, a evitar un retiro prematuro de las medidas de estímulo económico y llamó a las naciones con superávits de cuenta corriente como Alemania a impulsar la demanda interna.
"El resultado positivo es que los programas de ajuste europeos, que son moderados y adecuados, dada la crisis de confianza en Europa, han sido respaldados y aceptados por los pares a nivel del G-20", dijo Michael Heise, economista jefe de la mayor aseguradora europea, Allianz.
Probablemente, Francia sea el próximo Estado europeo en anunciar medidas de reducción de déficit esta semana. Se prevé para mañana la aprobación de medidas para frenar el gasto, y se esperan anuncios de nuevos recortes en septiembre para un ajustado presupuesto del 2011.
Tragedia griega
Algunos analistas decían ayer que es probable que la crisis de deuda soberana de Grecia haya asustado a muchos países europeos que tienen grandes deudas y los haya impulsado a mejorar sus presupuesto para evitar una crisis con ribetes violentos, como la griega. Los principales sindicatos griegos convocaron hoy a una huelga general de 24 horas, la sexta en lo que va del año, en protesta por las reformas de la pensiones y del seguro social.
Como señal de que los mercados aún permanecían nerviosos por la deuda de la zona euro, la prima que cobran los inversionistas por comprar deuda de Francia, Bélgica, Italia y España por sobre la de referencia alemana subió a sus mayores niveles desde principios de junio. Las tasas de interés que se cobran los bancos para prestarse entre ellos también se elevó. En tanto, el Banco Central Europeo dijo que compró otros 4000 millones de euros en bonos gubernamentales de la zona euro la semana pasada, la menor suma semanal a la fecha, por lo que llevó el total a 55.000 millones de euros desde que intervino el 10 de mayo para frenar el contagio de la crisis de la deuda griega.
Agencias AP, AFP y Reuters
LA CUMBRE DE TORONTO
* Déficit . El documento final señala que "las economías avanzadas se comprometieron con programas presupuestarios que reducirán en por lo menos a la mitad sus déficit de aquí a 2013".
* Deuda . Además, las potencias desarrolladas que conforman el grupo prometieron que "estabilizarán o reducirán la relación de la deuda pública con el Producto Bruto Interno [PBI] para 2016".
* Libertad . Se acordó que cada país decida su ritmo para avanzar en asuntos como el impuesto a los bancos para recuperar el dinero de los rescates y la mayor regulación del sistema financiero.
* Flexibilidad . Se pidió también "mayor flexibilidad en la tasa de cambio de algunos países emergentes", una semana después de que China anunciara que permitirá una mayor fluctuación de su moneda, el yuan.


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