El jefe de Gabinete, Guillermo Aramburu, valoró el debate que se lleva adelante en el Consejo Económico y Social en torno a los proyectos de reforma tarifaria. Sin embargo, consideró que ese organismo deberá «tomar una postura», entendiendo que «la discusión no puede ser eterna porque las necesidades del Estado están a la vista».
En ese sentido, el funcionario sostuvo que desde el Ejecutivo «no hemos cifrado expectativas» en que la reforma tarifaria se trata en la Legislatura en lo que resta del año, señalando, al contrario, que «pretendemos que se dé un buen debate y que ese debate tenga un buen fin».
«Es necesario que se llegue a una conclusión, no puede ser eterna la discusión porque las necesidades del Estado están a la vista», remarcó Aramburu, cuestionando que los sectores que se oponen a la modificación de los tributos «no entiendan que los recursos son para prestar servicios públicos».
Para el Jefe de Gabinete, «mientras los reclamos y planteos de los sectores que se oponen van por un canal muy lento, las urgencias en torno a los servicios públicos van por un canal de exigencia cada vez más rápido».
«Uno puede verlo, por ejemplo, en los reclamos que existen en relación a la prestación de servicios de salud, la solución es incrementar los tributos y no podemos permitirnos sostener este debate en el tiempo», agregó.
Del mismo modo, el funcionario reiteró que las modificaciones que se pretenden aplicar «no están mal formuladas ni tienen nada escondido», por lo que pidió a todos los sectores que participan del debate que «así como es válido que se analicen todos los gastos del Estado, una vez que se adviertan los ingresos y egresos, sería válido que reconozcan la necesidad de incrementar los impuestos».
«El Consejo Económico y Social tiene que tomar una postura y apuesto a que esa postura sea el reconocimiento de la necesidad del incremento del impuesto», dijo el Jefe de Gabinete, considerando que se trata del ámbito ideal para que «se evacuen todas las dudas que existan y que se consideren pertinentes».
Asimismo, reclamó que se evite «la oposición por la oposición misma», al entender que «no suma y no le sirve la sociedad».
Citó, como ejemplo, la posición adoptada por la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y su rechazo a la reforma tarifaria, a la que tildó de «contradictoria».
«Teniendo en cuenta que el debate por la reforma impositiva no es exclusiva de Tierra del Fuego, sino que ya se produjo en 18 provincias del país donde también existen delegaciones de la UOM, no me parece una postura razonable decir que no se está de acuerdo con una reforma tarifaria porque afecta el poder adquisitivo de los trabajadores, sin acompañar esa postura a su vez con una explicación sobre cómo se posicionó el gremio en otras provincias donde el debate fue el mismo», reprochó.
Ante la postura de público conocimiento adoptada por el gremio, dese el Consejo Económico y Social «se decidió convocar a la UOM para que formen parte de la discusión, pero no puedo dejar de marcar esto como contradictorio y es oposición por la oposición misma, esto me parece que no suma y no le sirve la sociedad», concluyó.
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