El director del Perrando criticó las ruidosas protestas dentro del hospital

El director del Hospital Perrando, José Luis Meiriño, declaró su malestar por la continuidad de las protestas dentro de ese nosocomio de un sector de profesionales y agentes que rechaza el acuerdo que otro grupo logró con el gobierno para el pase a planta de personal sanitario precarizado.

"No se pueden hacer cirugías o atender a pacientes graves con gente que está gritando o tirando bombas", cuestionó.

"Toman como botín de guerra al Hospital Perrando, porque saben que acá (la protesta) duele. Esta gente negocia con la salud de la gente, eso no se vio en ningún lado", criticó Meriño, quien dijo que los pacientes sufren los paros no sólo por la menor atención que reciben, sino también por los ruidos que soportan.

"La cuestión es grave. Yo pedí la colaboración de la policía, de todo el mundo porque hay un grupo de ATE que pone música a todo lo que da, a todo trapo, todo el día. Yo estoy solo porque no tengo ningún tipo de acompañamiento. No estoy en contra de la acción gremial sino de la modalidad. Por ahí uno se sale de las casillas porque no sabe cómo manejar este asunto", dijo a Radio Ciudad.

Acción descarrilada

"Esto se salió de sus carriles. No hay quien ponga las cosas en su lugar. Yo no tengo el poder ni la decisión ni nada pero voy a pelear para que esto se canalice donde corresponde. Esto no es para tibios ni para pusilánimes. De algún lado voy a buscar ayuda. Ayer pedí ayuda a la gente que atiende. Estadísticas está cerrado y yo no puedo tener la historia clínica de los pacientes. Los de mantenimiento y los de cocina, también. Hace como seis meses que están de paro. No se puede trabajar con un hospital de paro todos los días", planteó.

"Tengo 500 pacientes y graves, porque el que se interna acá es por algo grave. Yo necesito que me ayuden nada más. Esta gente está completamente desubicada, porque está poniendo en riesgo la salud de prójimo", insistió.

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