Tras cinco meses y medio de conflicto, ayer el centro provincial de salud volvió a atender normalmente. La UTS señala que la medida de protesta fue fuerte. Pero los directores indicaron que no hará falta un operativo especial de cobertura porque no hay demanda contenida y porque el servicio se prestó
Desde ayer, el centro provincial de salud retomó la actividad que se resintió desde el 28 de septiembre del año pasado, cuando la Unión de Trabajadores de la Salud (UTS) decretó un paro por tiempo indeterminado en reclamo de una recomposición salarial. Ahora, esa modalidad de protesta quedó suspendida por las amenazas de despido que lanzó el Gobierno provincial.
Si bien el gremio venía sosteniendo que la medida de fuerza fue importante en Río Cuarto, ayer la conducción del Hospital minimizó los efectos del paro. Desde la dirección dijeron que, en realidad, el servicio se resintió poco durante los meses en que duró la protesta y que, por lo tanto, no hará falta un esquema especial de atención porque no existe demanda contenida.
Desde que Miguel Minardi tomó licencia para dedicarse a la campaña electoral, la conducción del centro de salud quedó a cargo de Juan Carlos Molina, que está en la dirección, y de Jorge Berlaffa, subdirector.
Ayer hablaron sobre la nueva etapa que comenzó y aseguraron que, en realidad, las prácticas específicas que brinda el Hospital de Río Cuarto, que son de mediana y alta complejidad, nunca dejaron de prestarse y que eso se refleja en las estadísticas.
“En los meses de diciembre, enero, febrero y parte de marzo hay históricamente una caída de la demanda por las vacaciones y por la época que se vive. Es decir, el paro se ha notado poco, no ha tenido una incidencia como si hubiera sido en abril o mayo, en el pico de la demanda. El Hospital siguió funcionando, se hicieron las urgencias, las emergencias, los estudios. Nada dejó de hacerse. Incluso, tuvimos un promedio de 8 a 10 cirugías diarias, más la accidentología que se produce en la ruta y en las calles”, manifestó Molina. El director a cargo agregó que sólo en los consultorios se sintió cierto impacto pero que, en realidad, son prestaciones que deberían darse en los dispensarios.
Todo normal
-¿Se va a necesitar un período de normalización para atender la demanda que quedó contenida por el paro?, se le preguntó a Berlaffa.
-No existe una demanda postergada ni contenida porque de una manera u otra se fue canalizando. No ha quedado una rémora que ahora nos obligue a implementar medidas excepcionales. A lo sumo, por ahí se ajustarán un poquito los turnos de quirófano o algunas prácticas diagnósticas especializadas, como endoscopias o diagnósticos por imágenes, pero es muy poco. No hay demanda remanente. La incidencia directa que la medida de fuerza puede haber tenido sobre el funcionamiento del Hospital no fue tanta.
-¿En qué sectores impactó más el paro?
-Lo que se pudo haber alterado es la atención en los consultorios, que en un 80 por ciento corresponde al primer nivel de atención, una complejidad que nosotros no tenemos. Esas consultas les corresponden a los dispensarios. Nosotros tendríamos que atender solamente derivaciones de casos que requieren un mayor nivel de complejidad y que llegan de la instancia municipal, que tiene una responsabilidad absoluta sobre el nivel de atención.
Molina agregó que en internaciones, en las terapias intensivas y en Neonatología la actividad fue prácticamente normal durante los cinco meses y medio que duró el paro. “Nosotros miramos las estadísticas y nos muestran que no ha variado tanto. Se ha mantenido un estándar que ya registramos en enero de 2010. Han sido parejas la internación, las unidades de terapia y la Neonatología. Sólo bajó la parte ambulatoria y quirófano. Seguimos el proceso con indicadores estadísticos y no detectamos ninguna alteración en el giro cama, que es un dato que evalúa el movimiento hospitalario. Tampoco cambió el porcentaje ocupacional promedio diario. Ninguno de estos datos estadísticos se alteraron”, indicó el director a cargo.
Hoy se moviliza UTS
Si bien suspendió el paro por tiempo indeterminado, la Unión de Trabajadores de la Salud (UTS) seguirá manifestando su descontento con el aumento salarial que el Sindicato de Empleados Públicos (SEP) firmó con el Gobierno provincial.
Hoy, los trabajadores saldrán a las calles frente al Hospital para exteriorizar su rechazo al incremento salarial del 25 por ciento.

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