Se trata de la toma del Centro Polivalente de Artes de San Pedro, que realizan padres y alumnos a raíz de una obra licitada que no se comienza a construir.
En un confuso relato, la legisladora oficialista intentó dejar a salvo a las autoridades del Ministerio de Educación de la embestida radical. Dijo que la licitación se llamó, que la plata está en Jujuy y que como la empresa adjudicataria renunció a la obra porque pasó un precio demasiado bajo, hubo que hacerse de nuevo todo el trámite.
"Tenemos pocos días de clases y se toma una escuela, están utilizando a los alumnos. ¡No puede ser!", exclamó, gesticulando ampulosamente desde su banca.
Miguel Morales (PJ) se sumó a la queja, asegurando que en la toma de la escuela "hay otra cosa" y que a los alumnos los perjudicará que los docentes "quieran llegar al Bicentenario sin clases".
En tanto, Rubén Rivarola –presidente del bloque justicialista- sostuvo que el intendente de San Pedro, Esteban Zamar, viajó a Buenos Aires para gestionar más dinero con destino a esta obra, ya que el precio oficial fijado en 200 mil pesos ya no alcanza debido a la suba de los insumos de construcción.
El contrapunto terminó cuando el jefe de la bancada oficialista le dedicó palabras tranquilizadoras a la diputada sampedreña Clara de Falcone (UCR), quien había instalado el problema en el recinto."Le pediré a la ministra si nos puede acompañar", dijo Rivarola y la diputada radical le agradeció no sin antes contar que la ministra de Educación, Liliana Domínguez, no le atendió una llamada telefónica para hablar del conflicto.




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