Los recibió el ministro de Seguridad, Gabriel Gastaminza, con quien compartieron una breve reunión. Desde la oposición denunciaron falta de calefacción, alimentación deficiente y restricciones a las visitas.
La recorrida se organizó desde la oposición en la Legislatura, a partir de un compromiso asumido hace tres meses con los familiares de Cristian Ibazeta, el joven interno asesinado dentro de la U11. En junio, varios legisladores intentaron inspeccionar la cárcel sin éxito y ayer, tomando como sustento una acordada reciente del Tribunal Superior de Justicia, volvieron a pedir el ingreso.
Con esta inspección, los diputados se anticiparon a otra visita a la unidad que estaba gestionando el presidente de la comisión de Derechos Humanos de la Legislatura, Gabriel Romero, programada para el próximo jueves. Por eso, en un primer momento sólo asistieron nueve legisladores de la oposición y luego se sumaron al recorrido Darío Lucca (MID), Darío Mattio y Claudio Domínguez (ambos del MPN).
Encuentro
Al llegar a la cárcel, los diputados fueron recibidos por el ministro de Seguridad, Gabriel Gastaminza, con quien compartieron una breve reunión en una cocina. También estuvieron el titular de Unidades de Detención, José Luis Maidana, y el director de la U11, Claudio Pérez, entre otros. Asistieron legisladores de la UCR, UNE-FPN, Frente de Izquierda, Libres del Sur, CC-ARI y Frente Grande-MUN.
Al salir, Alejandro López (Frente de Izquierda) cuestionó que se exija numerosa documentación a los familiares para las visitas, lo que interpretó como una restricción por tratarse de un costo difícil de afrontar. También criticó la falta de iluminación y provisión de gas en el pabellón 1.
Rodolfo Canini y Raúl Podestá (Frente Grande-MUN) añadieron que a un interno del pabellón 3 le faltaban piezas dentales por supuestas golpizas. Además, Beatriz Kreitman (CC-ARI) criticó la alimentación deficiente de los internos.
Desde el MPN remarcaron los programas educativos y recordaron que hay en total 190 internos, si bien la Unidad tiene capacidad para más de 200. Precisaron que 52 internos están terminando la primaria, 63 el Nivel Medio y 16 cursan carreras universitarias.
Mattio ratificó que el pabellón 1 “es oscuro, tétrico y frío”, y confirmó que “me quedó haciendo ruido lo de la comida”. No obstante, aclaró que el mejoramiento de las cárceles es un proceso “que lleva tiempo”.
“El Estado tiene que hacer una inversión y hay que optimizar el recurso; pero claramente la Unidad 11 no es el infierno que esperaban por ciertas las cosas que decían algunos diputados”, subrayó.


Comentá la nota