El diputado Jorge Mancini, Secretario General de la CEAMSE, hombre de la CGT, decidió irse del bloque de diputados del FpV, ya que más temprano, desde la bancada, mandaron un comunicado en repudio al paro anunciado por Moyano.
El diputado Jorge Mancini, Secretario General de la CEAMSE, hombre de la CGT de Moyano, decidió irse del bloque de diputados del FpV, ya que más temprano desde la bancada mandaron un comunicado en repudio al aparo anunciado por Hugo Moyano. Al parecer, también pegaría el portazo Héctor Martínez, del Sindicato de camioneros de Mar del Plata.
Con un extenso comunicado, Mancini y Martínez respondieron el comunicado de "nuestros compañeros de bloque". A contiuación, el texto:
Con dolor, pero poca sorpresa, terminamos de leer el comunicado del bloque de diputados del Frente para la Victoria donde se demoniza a los trabajadores que reclaman por sus derechos a través de medidas legítimas reconocidas por la Constitución.
Con dolor, porque representa, conceptualmente, el abandono en masa por los que eran nuestros compañeros, de todo apego a su compromiso peronista, para transformarse en aplaudidores del oficialismo de turno, del mismo modo -lastimoso en otros tantos pero no muy distintos-, lo hicieron en la noventa.
No se ahorran adjetivos para descalificar a los trabajadores, en línea con las poco responsables y agresivas palabras que los "hermanos Cobos", Boudou y Mariotto usaron para encender una hoguera que no supieron apagar.
También nos duele que los compañeros diputados hayan abandonado la capacidad crítica frente a los hechos, y también, la valentía de poner por escrito lo que dicen por lo bajo.
Los trabajadores, sus organizaciones y sus dirigentes, no han hecho, en este caso, nada distinto a lo que su compromiso e historia manda, ni nada ajeno a lo que la ley autoriza. Los trabajadores no hemos cambiado, el gobierno sí.
No es cierto en ninguna forma que la medida haya apuntado a perjudicar a los 40 millones de argentinos. Nada más falso ni lejos de la realidad. ¡Cómo será la "gravedad" que con ocho camiones se solucionaron las urgencias, y a las dos horas de levantada la medida, la provisión de combustible estaba restablecida!
La única gravedad real ha sido poner en blanco sobre negro lo que muchas veces hablamos y no se atreven a decir: que el gobierno ha abandonado a sus alianzas, ha abandonado la política y ha decidido ajustar por el lado de los trabajadores.
En abril del año pasado, se elevó la base del impuesto a las ganancias, para aquella ronda de negociación colectiva. A junio de este año, y pese a los pedidos de esta central, de otras organizaciones, de los trabajadores y los jubilados afectados, el gobierno se mantiene "mudo" pero aprieta en silencio, absorbiendo para la caja estatal los aumentos que los trabajadores consiguen, funcionando, de esta manera, la base imponible como una herramienta de ajuste como en la nefasta época de Machinea.
En este conflicto, como en los restantes que se están dando en el país, con más de 150 acuerdos salariales sin homologar por el Ministerio que aplica también en silencio, la política de contener la participación de los trabajadores en el ingreso; el gobierno se ha mostrado brutalmente a favor de los empleadores. Los ha alentado a negarse a negociar, y luego, con la medida legitima en acción, ha criminalizado la protesta.
Como nunca en vida del compañero Kirchner, los trabajadores fueron amedrentados por las fuerzas de seguridad. Un viceministro militar en persona amenazó a los trabajadores, rompió la medida, ordenó el transporte ilegal de combustible, ante la distraída mirada de las autoridades provinciales.
Un gobierno enceguecido que ha hecho ,desde su reasunción, del silencio y el desprecio a la voz de los trabajadores su única política laboral, sólo tuvo como medida frente al conflicto la denuncia penal contra los dirigentes sindicales.
¿Cómo pueden justificar nuestros compañeros de bloque, que el reclamo de recomposición salarial, el cambio de la política del impuesto a las ganancias sobre los trabajadores y el pedido de universalizar la asignación familiar vaya en contra de las políticas inclusivas?
El insulto, que no otra cosa es tildar de irresponsables, extorsionadores, mafiosos y egoístas a los trabajadores, los aleja de ofrecer soluciones a los problemas reales. Me refiero a problemas reales como la inflación real, al trabajo en negro real (mayor al treinta por ciento pese al crecimiento a tasas chinas en estos nueve años), y una mayor y mejor distribución del ingreso, a través del mecanismo de la negociación colectiva que el gobierno de Néstor Kirchner alentó y este gobierno, en esta etapa, desalienta. Y un sistema impositivo y un régimen financiero heredados de la dictadura, que no merece ser soportado por el pueblo argentino ni un día más.
Los trabajadores, y estos diputados, conocen los graves momentos que atraviesa el mundo. Para los que tienen memoria, mientras desde algunas voces del Ejecutivo Nacional se despreciaban nuestros llamados de alerta como central sindical, sin dar respuesta alguna, se jactaban de que estaba blindado el país frente a esos riesgos.
Cuando el compañero Néstor Kirchner entendió que el modelo de inclusión corría riesgos, nos invitó a su defensa y ahí estuvimos pero nunca han sido un riesgo para el país los reclamos de los trabajadores.
Cuando mencionan acompañar con la ley en la mano, vuelven a sorprendernos. Cercenan el derecho de huelga, la libertad de peticionar de los trabajadores, desconocen el derecho de negociación colectiva, como lo han hecho históricamente con los empleados municipales, respaldan la persistencia de un impuesto injusto, acompañan la discriminación en la percepción de las asignaciones familiares, y pese a eso, creen estar de lado de la ley y estar acompañado por los trabajadores.
La lectura de los argumentos de nuestros compañeros de bloque, nuevamente, nos llevan al dolor. Son idénticos a los que con el Plan Conintes se reprimiera, militarmente, a los trabajadores que heroicamente se oponían a la privatización del Frigorifico Lisandro de Latorre. Son las mismas que el modelo neoliberal usó para desguazar al Estado y avasallar los derechos de los trabajadores. Duele leerlas viniendo de compañeros que se dicen peronistas en una mala y nefasta reedición de la claudicación de la clase política partidaria en los 90.
Este abandono masivo que hoy hacen ustedes del peronismo, para ser cortesanos noventistas sin ideas, es una verdadera traición al mandato político que les dieran las urnas. Defender el modelo es defender la inclusión, y las medidas por la que hoy luchan tantos gremios, estatales o privados, frente a los oídos sordos de algunos y la criminalización que impulsan otros, es expulsar a cientos de miles de trabajadores de la posibilidad de ser parte del modelo que les prometiéramos en las últimas elecciones. No saber hacia dónde van las banderas a veces es miopía, y otras, es una solución cobarde para no perder el cobijo del calor oficial.
Por último, tenemos que señalarles un error conceptual que más de una vez los ha llevado al desastre. Hacia dónde va el dirigente no es hacia dónde debe ir el pueblo. Es el dirigente el que debe seguir al pueblo. Si la señora presidenta está equivocada, la verdadera lealtad es hacérselo saber. Y si estar con el pueblo implica no acompañarlos en este bloque, nuevamente con dolor pero con orgullo de peronistas y trabajador, seguiremos las banderas del pueblo.




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