Diputados aprobaron endeudamiento

Diputados aprobaron endeudamiento
Con una cómoda mayoría, los legisladores otorgaron el permiso a Sapag para emitir bonos por 330 millones de dólares, de los cuales 180 irán para obras. Hubo divisiones al interior de la oposición.
Pocas sorpresas tuvo la votación en general de la ley de emisión de los bonos Ticafo (Títulos de Cancelación de Deuda y Financiamiento de Obras), que culminó con la aprobación del endeudamiento por 26 votos a favor, 8 en contra y una ausencia, la de la diputada Amalia Jara. A la hora de levantar las manos, acompañaron al oficialismo los legisladores de la UCR, Nuevo Compromiso Neuquino, Frente y la Participación y parte del PJ. Hoy, a las 14.30, el proyecto se trata en particular.

“Se van a hacer obras que trascienden distintas generaciones de neuquinos, como escuelas, hospitales, obras de saneamiento e infraestructura y que implicarán la generación de empleo local”, destacó José Russo, presidente del bloque del MPN.

Durante la discusión, hablaron casi todos los diputados de la banca oficialista. No obstante, la defensa técnica de los bonos quedó en gran medida en manos de Daniel Baum (Unión Popular), un aliado del partido gobernante, quien justificó la ley con tres observaciones: que se sextuplicó la población en los últimos años, que la inflación alcanza en la provincia el 28 por ciento y que, contando estos bonos, el pago de servicios de la deuda no superará el tope del 15 por ciento de los recursos corrientes.

Divisiones políticas

La votación terminó dividiendo a dos bloques de la oposición. Por un lado, quedaron en evidencia las fuertes diferencias internas del PJ, ya reflejadas en sesiones anteriores. Pablo Todero y Sergio Rodríguez avalaron la emisión de bonos, en tanto que Luis Sagaseta se opuso, calificando la medida de “bicicleta financiera”. Amalia Jara, la otra integrante de la banca, dejó su silla vacía (ver aparte).

Además, en el bloque del UNE-FPN, si bien habían anticipado un acompañamiento al endeudamiento, hubo un cambio de postura de última hora que partió la alianza. Así, José Rioseco y Pamela Mucci, del FPN, votaron favorablemente; mientras que Raúl Dobrusín y Alfredo Marcote, sus socios del UNE, optaron por un silencioso voto en contra, que no argumentaron en el recinto.

Entre los que respaldaron la emisión de los Ticafo, el argumento más mencionado fue la transformación de la matriz productiva y la crisis económica internacional. Entre los que se opusieron, el fundamento central fue el uso reiterado del endeudamiento y el incumplimiento de obras anunciadas al sancionar otras emisiones de bonos. Votaron en contra, además de Sagaseta y el UNE, los diputados del Frente Grande-MUN, la CC-ARI, el Frente de Izquierda y Libres del Sur.

Beatriz Kreitman (CC-ARI) fue quien más enfatizó en las obras inconclusas y enumeró, entre otras, el asfalto de la Ruta de los Siete Lagos, el hospital de San Martín de los Andes, la EPET 19 y un jardín de infantes para Buta Ranquil, “que fue prometido por la presidenta de la cámara, Ana Pechen, en un acto en la comunidad”. Esa mención generó un cruce con la vicegobernadora.

Deuda sobre ingresos

Raúl Podestá (Frente Grande-MUN), autor del único despacho por minoría, basó su disidencia en que los Ticafo “van a servir solamente a la cuestión coyuntural y a calmar la demanda laboral momentáneamente”. Añadió que considera a los bonos como “una herramienta que no es ni buena ni mala”, pero advirtió que, en este caso, se elevarán los servicios de la deuda a un 20 por ciento de los ingresos corrientes.

Varios de los opositores que acompañaron los Ticafo dejaron traslucir sus reparos. El radical Alejandro Vidal, por caso, sinceró que aprobaba el endeudamiento “con dolor”, en tanto que Rodríguez (PJ) declaró que “me hubiera resultado más cómodo decir que no”. El más explícito fue Rioseco: “En casos como estos, la realidad nos golpea en las narices”.

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