Con la sustitución de último momento de los dictámenes de tres comisiones, la Cámara de Diputados de la Provincia sancionó anoche una ley provincial a contracorriente de los proyectos 100 % libres de humo aprobados en la capital salteña y en el Senado de la Nación.
Legisladores que habían votado en 2008 a favor del proyecto original de 100% libres de humo o que hasta el fin de semana pasado estaban convencidos que sólo los municipios podían reglamentar en la materia, levantaron la mano ayer para aprobar una la ley provincial que permitiría fumar en espacios cerrados, con algunas restricciones.
De hecho, el debate había comenzado con el retiro de los dictámenes de mayoría ya habían firmado tres comisiones en contra de las modificaciones que había introducido el Senado, pero que finalmente fueron aprobadas ayer.
Actuó como miembro informante del nuevo dictamen a favor de una ley provincial que permita fumar con restricciones en espacios públicos el diputado de Rosario de Lerma, Pedro Mellado, que había venido argumentando que eran los municipios –y no la provincia- los que tenían capacidad para hacer cumplir cualquier reglamentación al respecto.
“Es un justo medio para una provincia tabacalera, y que preserva las libertades individuales, y el derecho a la salud de terceros”, terminó diciendo el justicialista a favor de una ley provincial.
Enseguida quedaron en minoría el justicialista Roberto Eduardo Romero, Claudio del Plá, y Virginia Cornejo, que insistieron en el proyecto original de Diputados, y Carlos Morello, Héctor Valenzuela, y Román Villanueva, que se le sumaron durante el debate.
Tal como fue sancionada ayer, la ley permitirá a los bares y restaurantes destinar un 30% de sus espacios para fumadores, aunque deberá tener señalizaciones y disponer un sistema de renovación total del aire. La norma también prohíbe la venta de cigarrillos a menores de 18 años. "Es un avance, antes no había ninguna ley", dijeron casi a coro los que la apoyaron.
“Es una ley que consagra ciudadanos de primera y de segunda categoría”, contraatacó Romero.
Insistió después que en la Argentina se mueren seis mil personas al año por ser fumadores pasivos. Romero también remarcó que su proyecto original no afecta la producción tabacalera local: sólo el 1% de la producción de tabaco salteño se consume en Salta.
Pese a ese porcentaje, en la Cámara se sucedieron las intervenciones para “defender” la producción tabacalera, como si se estuviera tratando un proyecto para restringir las áreas cultivadas.
El más vehemente fue el ex presidente de la Cámara del Tabaco, José Luis Napoleón Gambetta. “No se puede hablar tan livianamente de la reconversión de una producción de la que viven 25 mil familias en Salta”, se enojó con Claudio el Plá.
En la misma línea lo hizo el actual presidente de la Cámara del Tabaco, el diputado Estaban Amat Lacroix, quien, sin embargo, ponderó el proyecto sancionado por el Senado de la Nación, que prohíbe fumar en todos los lugares cerrados de acceso público.
Es que, paradójicamente, la norma prohibitiva del Senado Nacional –que apoyaron todos los legisladores salteños- permitiría que la Argentina no adhiera a un acuerdo mundial contra el tabaco, que socavaría el FET, un mecanismo que aporta fondos claves para los productores.
Así quedó en evidencia que los legisladores oficialistas no ven con malos ojos que una ley nacional prohíba fumar en espacios públicos si eso asegura el FET, pero que no están dispuestos a que esa norma se aplique en la provincia.
La ley sancionada ayer en Diputados generó más expectativas sobre la promulgación, o no, por parte de Miguel Isa, de la ordenanza aprobada por el Concejo Deliberante que prohíbe fumar en los bares de la ciudad.




Comentá la nota