Dimes y diretes

Es vox populi en el Concejo Municipal el persistente enojo que existe entre el concejal Francisco De Césare (PJ) y su ahora ex secretaria la socialista, Carmen Jiménez.
Todo comenzó cuando los del PS le reprocharon al edil su cambio de voto en el tema del transporte público de pasajeros, allí De Césare ante la crítica pública montó en cólera y como reprimenda cambio la cerradura de su oficina y doña Carmen no pudo entrar más al despacho privado de don Francisco. El tema en discusión se centra ahora sobre a quién le pertenece la banca, porque los socialistas dicen que lo llevaron al justicialista para que ocupe una banca en el Deliberante y los seguidores de De Césare aseguran que la silla en el Concejo se consiguió gracias al legislador local.

El legislador provincial Manuel Vázquez se comunicó ayer telefónicamente con la redacción de “El Cordillerano” y aseguró que en el desfile del 25 de mayo en ningún momento subió al palco de autoridades. Es más, aseguró que miró la parada cívica militar desde la vereda de la calle Mitre.

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