¿Se Diluye La "Comodorización"?

Parecía una ola enorme dispuesta a comerse el protagonismo -y el poder real- durante el gobierno de Martín Buzzi. Bajo el influjo de esa idea, entre otros, cayó la intendente de Rawson, Rossana Artero, que influida por su círculo más cercano intentó ser la pata local del "Comodoro De Pie" que imaginó Néstor Di Pierro y trató de reforzar el ministro Javier Touriñán.
tres meses después, no queda casi nada de aquel armado más teórico que real, con Di Pierro sumido en los problemas de su gestión y Touriñán viviendo sus horas más bajas como ministro político de la Administración Buzzi.

Asentado sobre una pata coja, la de los presuntos "ganadores territoriales", que ignoraba que también había triunfado en sus distritos, por ejemplo, Máximo Pérez Catán en Trelew; Ricardo Sastre en Puerto Madryn y Rafael Williams en Esquel, el proyecto del comodorismo comenzó por dividir en lugar de sumar, ya que se ninguneó con insistencia a dos de los referentes propios del Frente Para la Victoria, Norberto Yauhar y Carlos Eliceche, a quienes se les decretó -así nomás, por puro voluntarismo- una existencia meramente formal en el universo kirchnerista, presuntamente sepultados bajo las paredes de los locales partidarios -hoy abandonados- de la dipierrista "Comodoro De Pie".

Es en ese contexto en el que la jefa de la comuna capitalina decide enfrentar a Yauhar, sólo para ser sorprendida por el doble efecto simultáneo del veloz ascenso de éste en la estructura del Gobierno Nacional, el declive del dipierrismo y la caída de las acciones de Touriñán, un funcionario que intenta ahora hacer pie desde el silencio, luego de complicarle seriamente la vida y la gestión a Martín Buzzi con sus políticas de enfrentamiento en Madryn, en Trelew, con Eliceche y con el propio Yauhar.

Víctima de esa interna ajena que compró como propia y de las complicaciones que siempre ofrece a los intendentes el complejo peronismo que se practica en Rawson, Artero sólo cuenta ahora con la red de protección que le puede ofrecer el comodorense que maneja la lapicera -y la billetera- en Chubut: el Gobernador Martín Buzzi, un hombre que suele hacer transpirar de lo lindo a sus potenciales aliados antes de acercarles la soga que los saque del pantano.

"Si no se pelean con todos los que hay alrededor y no nos traen su interna a Fontana 50, la ayuda para los intendentes siempre va a estar disponible, con más razón si se trata de la ciudad capital de la provincia", desliza y alerta uno de los hombres que hace política para el Gobernador, preocupado y ocupado en no hacer olas en la relación con la dirigencia del Frente Para la Victoria y en tratar de atraer a los jefes comunales del Modelo Chubut que aún responden a Mario Das Neves.

El sueño de un poder regional nuevo, que cambiara la relación de fuerzas histórica y oxigenara la política provincial, parece haber quedado sólo en el intento, al punto tal que ya hay rumores que señalan para Di Pierro un destino en el Senado de la Nación, en el turno electoral del año próximo.

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