En los diluvios faltó policía y sobró la basura en las calles

Con pocos agentes, hubo escaso control de tránsito y nadie sabía por dónde ir.
Fueron dos días intensos, con mucha lluvia. Más de la que puede soportar la Ciudad.

Quedó en evidencia con los trastornos que sufrieron los vecinos en barrios como Palermo, Recoleta y Belgrano, entre otros. Y aunque no hubo que lamentar víctimas ni incidentes graves, sí quedó de manifiesto que faltó presencia de bomberos y policías en las calles: para asistir a la gente y también para organizar el tránsito. Faltó también compromiso ciudadano ante el alerta meteorológico: las bolsas de basura flotando y tapando los sumideros generaron enormes trastornos. Y la falta de limpieza en algunos desagües –responsabilidad de la Ciudad– terminó por complicar todo el panorama.

Entre miércoles y jueves cayeron más de 100 milímetros de agua , acorde a las cifras que difundió el Servicio Meteorológico Nacional. Suficiente como para anegar, por ejemplo, muchos tramos de la Avenida del Libertador. Para organizar el tránsito sólo dos oficiales de la Metropolitana daban indicaciones en el cruce de esa avenida con Carlos Pellegrini. Y pese a que muchos semáforos estaban descompuestos, fueron los únicos que se vieron.

Tanto miércoles como jueves, una de las zonas más críticas fue la autopista Illia. En el cruce con la avenida Costanera, por donde circulaban miles de camiones, tampoco había fuerzas policiales ordenando el tránsito. Camiones y autos quedaban varados en el cruce, sin prestar atención al semáforo, y transitar en sentido hacia el Norte se tornó una odisea. Incluso hubo gente que tuvo que bajarse de los autos y cargar las valijas hasta el Aeroparque para no perder su vuelo.

Otro lugar conflictivo fueron las avenidas comerciales como Cabildo, en el barrio de Belgrano. Allí, los comerciantes también se quejaron de la falta de autoridades: “Los autos y los colectivos seguían pasando, provocando olas. Así es que entraba más agua a los locales”, contaban en medio de la desesperación.

Desde Policía Federal –de quien también dependen los bomberos– nadie explicó por qué hubo tan poca presencia de efectivos en las calles en ambas tormentas.

La Ciudad posee un centro de monitoreo de las cámaras ubicadas en calles y avenidas. Aún así afirmaron que es difícil acceder a tantos puntos de conflicto en un lapso muy corto. “En muchos casos los embotellamiento te impiden llegar a lugares críticos. Sólo en cuestión de una hora recibimos 1.000 llamadas con diferentes emergencias. Es muy difícil evaluar cuál es realmente una emergencia y cuál exageración de un vecino”, opinó Daniel Russo, ex oficial de bombero y actual director de Defensa Civil de la Ciudad.

Y el panorama se complicó más con la basura en la calle. Aún con la experiencia de la tormenta del miércoles y el anuncio de una segunda para el jueves, muchos vecinos sacaron los residuos. Así fue que en algunas avenida, como Santa Fe y Libertador, las bolsas navegaban entre los autos.

Comentá la nota