Por: Osvaldo Pepe.Hace poco, en un cruce informal de mails sobre la relación del Gobierno con los medios, un ex ministro kirchnerista nos lanzó una frase con aspiración del mármol eterno: “Lo importante de esta época es que se han caído todas las máscaras”.
“Las aves son más humanas que nosotros, ni qué hablar de lo políticos”, le confió al jardinero aquel “león herbívoro” que había enterrado ya la exasperación del “cinco por uno”, expresión de la venganza y el rencor político de otros tiempos. Por aquellos días, cuenta este ex funcionario, en la preparación de un discurso se animó a sugerirle a Perón, en contra de la mayoría que lo rodeaba, si se animaba a cambiar una de las históricas veinte verdades peronistas. “¿Cuál?”, quiso saber Perón. “General, ¿cómo vería usted decir que para un argentino no hay nada mejor que otro argentino, en lugar de para un peronista no hay nada mejor que otro peronista?” Y eso fue lo que dijo Perón el 14 de diciembre de 1973. Días atrás, la Presidenta tomó aquella frase, casi un oasis en la retórica hostil del kirchnerismo. “¿Se imagina lo que haría Kirchner ante un pichón caído?” fue la pregunta sin respuesta del hoy veterano dirigente, refutación involuntaria al actual ex ministro de la cita inicial: no todas las máscaras terminan de caerse.
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