Sin diálogo, el FpV mira de cerca la fractura

Sin diálogo, el FpV mira de cerca la fractura
Se diluyó la alternativa de reunir a Pichetto, Weretilneck e intendentes. El gobernador pide silencio interno y demora el reemplazo en Producción.
La dirigencia del Frente para la Victoria repetía anoche el mandato de llamarse a silencio para bajar los decibeles en la crisis político-institucional de Río Negro.

El mismo objetivo se planteó la semana pasada, pero no lograron cumplirlo y la virulencia siguió su camino ascendente.

Por eso el intento de los intendentes de lograr un encuentro de acercamiento se diluyó antes de confirmarse la fecha. Esa posibilidad anoche ya estaba desestimada.

Por la mañana, el intendente de Regina, Luis Albrieu, advirtió del riesgo de esa convocatoria si no existía unanimidad entre los jefes locales frente al "camino irremontable" adoptado por el gobernador Alberto Weretilneck y el senador Miguel Pichetto.

Igualmente, Albrieu -vicepresidente segundo del PJ- desglosó críticas a la conducción de Pichetto porque dijo "no saber qué paso después" de la reunión partidaria. "No caigo todavía qué pasó y qué hizo que el senador tuviera esta postura tan dura cuando él es un hombre reflexivo", indicó.

Afirmó que el Consejo del PJ acordó "hacer una comisión chica para charlar con el gobernador pero eso no sucedió. No termino de entender que pasó. Se habló de adelantar las elecciones y cortar la institucionalidad. No se justifica bajo de ningún punto de vista, porque no hay conmoción interior".

"El problema político es de otro orden", opinó.

Ayer diferentes referentes del pichettismo mantuvieron sus cuestionamientos, orientados a replicar al legislador Ricardo Arroyo, el operador principal de Weretilneck, quien había reaccionado el lunes contra los críticos al mandatario.

Los dichos de Arroyo habrían sido determinantes en el desenlace de la renuncia de Juan Manuel Pichetto a Producción.

Ayer el gobernador reiteró a los suyos que evitaran las declaraciones públicas. Él mantuvo en Allen su posición de hablar poco de la crisis, aunque dejó algunos mensajes (ver aparte).

Tampoco avanzará en la resolución del reemplazo de Pichetto hasta que no defina la reformulación de su alianza oficial y disponga de precisiones sobre la postura de la Casa Rosada.

El senador siguió el proceso en Río Negro mientras cumplía sus labores en la Cámara Alta. Anoche la orden era esperar frente a un cuadro político que parecía estancado pero tuvo ribetes de agravamiento, como la declarada fractura de la bancada oficialista que hizo el legislador Ariel Rivero.

También desapareció el intento de la Liga de Intendentes para convocar a Weretilneck y Pichetto para mañana en Roca. No existían garantías que ese encuentro serviría para la recuperación del cauce. Por eso Weretilneck mantiene su agenda y viajará hoy a Bariloche para participar mañana de una teleconferencia con la presidenta para el inicio de la Fiesta de la Nieve.

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