Dilma le pidió a Europa un acuerdo “creíble” para evitar el contagio

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, demandó ayer que los países de la Zona Euro concreten “un acuerdo creíble” para superar la crisis que afecta al bloque y así evitar que sus efectos contaminen las economías del resto del mundo, al tiempo que junto a sus homólogos de Sudáfrica y la India reclamó una mayor injerencia de los países emergentes en las decisiones globales.
“Sabemos que es necesario un acuerdo creíble entre los países europeos, para impedir que la crisis se vuelva incontrolable, afectando al mundo”, dijo la mandataria en su discurso de apertura de la cumbre del grupo IBSA, integrado por la India, Brasil y Sudáfrica, inaugurada ayer en Pretoria.

La presidenta brasileña, su par de Sudáfrica Jacob Zuma, y el primer ministro indio, Manmohan Singh, mostraron además su intención de ubicar las prioridades de los países en desarrollo en el centro de la próxima cumbre del G-20.

Rousseff sostuvo que los países emergentes deben participar activamente en la búsqueda de soluciónes para la “grave crisis financiera” actual que, a su juicio, “expone la fragilidad de la gobernanza económica global y las dificultades que enfrentan los líderes políticos que están en el epicentro de la crisis”.

El G-20, que reúne a las 20 economías más potentes del planeta y en el que conviven países desarrollados y emergentes, realizará una cumbre en noviembre próximo en la ciudad francesa de Cannes con el reto de atajar la amenaza de una nueva recesión a consecuencia de la fragilidad de los bancos y la crisis de deuda de los países europeos. “Como vivimos en un mundo globalizado y sufrimos las consecuencias de las turbulencias del mundo desarrollado, tenemos también el derecho y el deber de participar en la búsqueda de soluciones”, sostuvo la mandataria.

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