Dilma enfrenta su primera prueba electoral

Hoy hay comicios municipales; el oficialismo llega debilitado en distritos clave y en San Pablo podría quedar tercero
Por Alberto Armendariz |

RÍO DE JANEIRO.- Unos 140 millones de brasileños irán hoy a las urnas para elegir 5565 alcaldes y 48.000 concejales en unos comicios en los que el oficialista Partido de los Trabajadores (PT), de la presidenta Dilma Rousseff, se juega gran parte de su capital político bajo la sombra del juicio por el escándalo de corrupción del "mensalão", que sacudió al gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva.

Hoy estrella de la campaña del PT, recién recuperado del tratamiento contra un cáncer de laringe, Lula decidió concentrar casi todas sus fuerzas en San Pablo, la ciudad más populosa y rica del país. Allí, su ex ministro de Educación, Fernando Haddad, compite por la alcaldía, aunque no ha tenido mucha suerte en las encuestas, que, con el 19% de las intenciones de voto, lo ubican tercero, detrás de José Serra, del opositor Partido Social Demócrata Brasileño (PSDB), con 23%, y del presentador televisivo Celso Russomanno, del Partido Republicano Brasileño (PRB), con todo el peso de las iglesias evangélicas detrás.

Aunque Russomanno -católico- disfrutaba de una cómoda mayoría, en las últimas dos semanas comenzó a perderla debido a la lluvia de ataques que recibió de los otros dos partidos tradicionales, que se habían descuidado en disputas entre ellos. Pero Russomanno, al igual que ya venía haciendo Serra, contestó con críticas al PT, cuya ex cúpula está siendo juzgada por el Supremo Tribunal Federal.

Justamente la semana pasada se inició la parte del juicio que apunta contra el ex jefe de gabinete de Lula, José Dirceu, figura clave en el esquema de sobornos que el PT habría establecido entre 2003 y 2005 en el Congreso para pagar a legisladores opositores a cambio del respaldo a proyectos del gobierno. Hasta ahora, tres de los diez magistrados del Supremo Tribunal Federal votaron por condenar a Dirceu, junto al ex titular del PT, José Genoino, y al ex tesorero del partido, Delubio Soares, mientras que uno de los jueces votó en contra.

El proceso se reanudará pasado mañana y se espera que las penas -que prevén hasta 45 años de prisión- se conozcan antes de fin de mes, en la antesala de la segunda vuelta de las elecciones municipales, el día 28.

Y el impacto del juicio ya se sintió en la reñida contienda de la mayor ciudad brasileña.

"Estamos disputando una elección municipal muy delicada. Es la elección más complicada en San Pablo de las que participé", reconoció anteanoche Lula, quien convenció a la propia presidenta Rousseff, de participar también en la campaña para apuntalar al partido.

Debido al complejo sistema de alianzas a nivel nacional que la llevaron al Palacio del Planalto, la mandataria -que goza de un 77% de popularidad- había preferido no entrar en el ruedo electoral. Pero los candidatos del PT, no sólo en San Pablo sino en todo el país, estaban sufriendo demasiado.

Por desgaste natural, por la multiplicidad de partidos que compiten con candidatos propios en las elecciones municipales y por los efectos de las acusaciones ventiladas en el juicio del "mensalão", los petistas aspirantes a cargos no se encuentran muy bien posicionados en los sondeos, especialmente en las 26 capitales del país.

Notorio es, sobre todo, el rezago en el nordeste del país, bastión del PT que contiene al estado natal de Lula, Pernambuco. De todas maneras, el partido se siente confiado en lograr aumentar el número de alcaldías pequeñas en el interior de Brasil.

La disposición final de fuerzas servirá como primer test electoral del PT bajo el gobierno de Rousseff..

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