Dilma advirtió a las petroleras

Tras el derrame de petróleo en un yacimiento operado por la estadounidense Chevron, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, lanzó ayer una advertencia a las petroleras que actúan en el país, para que cumplan todas las normas de los protocolos de seguridad.
“Las empresas que se instalen acá, así como las que ya están acá, deben saber que los protocolos de seguridad existen para ser cumplidos.

Todas las empresas, sin excepción”, afirmó la mandataria, en el discurso pronunciado durante la ceremonia de investidura de la nueva directora del organismo regulador del sector petrolero (ANP), Magda Chambriard.

Según Rousseff, las petroleras que explotan los yacimientos de Brasil deben tener claro que “es necesario permanecer dentro de los límites de seguridad, nunca presionarlos y jamás excederlos”.

La advertencia de Rousseff ocurre en momentos que el gobierno investiga si errores de Chevron fueron responsables del derrame de 2400 barriles de crudo en el océano ocurrido en noviembre en el Campo de Frade, en el litoral de Río de Janeiro. El 13 de marzo pasado, la petrolera estadounidense anunció que una nueva filtración del fluido, de pequeñas dimensiones, fue detectada a tres kilómetros del lugar del primer accidente. La ANP y la policía federal brasileña afirman que, tras el primer derrame, ocurrió una fisura de 800 metros en la roca, por los cuales se estarían filtrando gotas de crudo.

Ayer, la fiscalía federal brasileña denunció penalmente a las empresas petroleras Chevron y Transocean y a 17 ejecutivos de ellas por crímenes ambientales y daños al patrimonio público. El Ministerio Público Federal denunció al presidente de Chevron en Brasil, el estadounidense George Buck,y a otros tres funcionarios por dificultar la fiscalización y mentir a las autoridades sobre el plan de emergencia para detener la fuga de 2500 barriles de crudo. La denuncia pide el secuestro de los bienes de los denunciados.

Chevron también enfrenta 25 procesos por parte de la ANP por haber supuestamente fraguado imágenes sobre el derrame ocurrido en el campo petrolero de alta mar de Frade. Según el comisario de Medio Ambiente y Patrimonio Histórico de la policía federal brasileña, Fabio Scliar, encargado de la investigación del caso, la persistencia del problema en la región donde ocurrió el accidente de noviembre indica problemas geológicos que están “fuera de control”. “La situación es grave y está fuera de control. Espero que no haya consecuencias, pero, por ser una situación inédita, la industria no está preparada para reaccionar. No se sabe qué hacer, ni cómo”, expresó Scliar el lunes.

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