Tanto desde la empresa Petrobras como desde el Comité que controla la cuenca del río Colorado, se contradijo la calificación de “altísima gravedad” que el gobierno neuquino aplicó a un derrame de petróleo ocurrido en cercanías de Rincón de los Sauces.
Petrobras emitió un comunicado oficial, dando cuenta que “en la madrugada del último domingo, un aluvión destruyó algunas barreras de protección existentes y ocasionó la ruptura de una línea de producción que estaba enterrada a 1,5 m de profundidad”.
“Por ese motivo, fueron derramados 64,7 metros cúbicos (equivalentes a 407 barriles) de producción bruta (petróleo y agua), de los cuales cerca de 2,65 metros cúbicos (equivalentes a 16,7 barriles) corresponden a petróleo, y 160 metros cúbicos de agua de uso industrial sin contenido de hidrocarburos”, se informó en el documento.
“El aluvión fue provocado por las lluvias torrenciales que castigaron la región noroeste de la provincia de Neuquén. Los principales recursos hídricos de la región no fueron afectados”, aseguró la empresa.
También enfatizó que “la compañía, inmediatamente, accionó su Plan de Contingencias. La producción de las instalaciones afectadas fue paralizada. Al mismo tiempo, fueron iniciados los trabajos de contención y de recuperación del petróleo derramado. Las autoridades fueron comunicadas al respecto”.
Según Petrobras, la situación está controlada y los trabajos de saneamiento del área afectada están en fase final. “El yacimiento se encuentra en producción normal, salvo el sector del incidente”, se afirmó.
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